Brasilia. La economía de Brasil se contrajo en el primer trimestre a su peor ritmo en casi cinco años, mostraron el viernes datos oficiales, ya que la pandemia de coronavirus congeló la frágil recuperación y llevó al país sudamericano hacia lo que parece ser otra profunda recesión.

La pandemia derivó en una caída del 1,5% en el Producto Interno Bruto (PIB) respecto del trimestre anterior, dijo la agencia de estadísticas IGBE, lo que dejó la actividad de la mayor economía latinoamericana de nuevo en el nivel del 2012.

La crisis económica de Brasil se reflejará aún más en el segundo trimestre, cuando empezaron a aplicarse medidas de distanciamiento social y cierres de negocios por la epidemia, desde mediados de marzo.

El principal factor tras la contracción del PIB en el primer trimestre fue la reducción del 2% en el consumo de los hogares, lo que constituye alrededor de dos tercios de la demanda. Fue la caída más grave desde 2001.

"La baja en el consumo de los hogares fue alarmante. En los últimos años, las lecturas del PIB han sido débiles pero el consumo de las personas siempre fue un punto de fortaleza. Este es un cambio drástico", dijo Rafaela Vitoria, economista jefe de Banco Inter en Belo Horizonte.

El Ministerio de Economía de Brasil dijo que las cifras fueron impactadas en gran medida por el distanciamiento social y las cuarentenas aplicadas en las últimas dos semanas de marzo. En un comunicado, reiteró la intención del Gobierno de recobrar la disciplina fiscal e impulsar su agenda de reformas para alentar una "rápida recuperación".

Cifras emitidas el viernes por el Banco Central revelaron además que la deuda nacional y el déficit público de Brasil alcanzaron máximos récord en abril, debido al aumento de los gastos del Gobierno para mitigar el daño económico de la pandemia.

La contracción del 1,5% del PIB en el periodo enero-marzo, en línea con la mediana de las estimaciones de un sondeo de Reuters, constituyó el mayor descenso trimestral desde el segundo trimestre del 2015, cuando Brasil atravesaba una de las peores crisis de su historia.

La actividad del sector de servicios se redujo en 1,6% en el trimestre, mientras que la producción industrial cayó 1,4% y el comercio neto evidenció un enorme lastre al crecimiento, dijo el IGBE. Por otro lado, la producción agrícola, los gastos del Gobierno y la inversión fija bruta aumentaron.

Si el PIB de Brasil se derrumba en un récord de 12,7% en el segundo trimestre, tal como esperan en promedio los analistas consultados por Reuters, el país se dirige a una contracción anual del 6% y a una de sus peores recesiones jamás registradas.