Quito. El Banco Central del Ecuador prevé una contracción de la economía de entre un 7,3% y un 9,6% en este año, debido a la pandemia del coronavirus y a los bajos precios del crudo que provocarían una caída en las exportaciones, el envío de remesas y la inversión.

El presidente Lenín Moreno ha dicho que la nación sudamericana dejará de percibir ingresos por US$8.000 millones por la emergencia sanitaria, que se suman a los US$4.000 millones del déficit fiscal que arrastraba la economía dolarizada desde antes de la pandemia.

"Se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2020 presente un decrecimiento interanual que se encuentra en un rango comprendido de entre -7,3% y -9,6%", dijo el BCE un informe difundido en su página de Internet.

Ecuador declaró desde mediados de marzo una estricta cuarentena para contener la propagación del brote que paralizó la mayor parte de su actividad productiva, a excepción de industrias estratégicas, lo que agudizó sus problemas de liquidez.

A los efectos de la pandemia se sumó la caída del precio del barril de petróleo y una rotura a inicios de abril de los dos oleoductos que operan en Ecuador, lo que provocó una declaración de fuerza mayor en sus exportaciones y una caída del bombeo.

Ecuador proyectó un precio del petróleo para este año de US$51,3 por barril, pero el desplome en abril del WTI (West Texas Intermediate), de referencia para el crudo ecuatoriano, complicó aún más sus finanzas.

El banco central también proyecta que las remesas, en su mayoría procedentes de Estados Unidos, Italia y España, caerían en un 22% durante el 2020.

Las importaciones, el gasto del Gobierno y consumo de hogares también registran saldos negativos, dijo el BCE.