Ecuador acaba de cumplir diez años de déficit fiscales consecutivos en el Presupuesto General del Estado. Esto, de acuerdo a las cifras que maneja el Ministerio de Economía y Finanzas.

Este año cerró con un déficit de US$3.332,9 millones, pero en el 2008 hubo un superávit de US$2.673 millones. Desde entonces solo hubo números rojos.

Según el analista Alberto Acosta Burneo, los peores años fueron a partir del 2013, cuando se registraron millonarios déficits que estaban por sobre el 4% del PIB. El más dramático fue el 2014 con un déficit por encima de los US$6.000 millones.

Eso, a pesar de que en ese año, el precio promedio del crudo ecuatoriano estuvo en el rango de los US$84,3. Este era bajo en comparación a los años previos, ya que desde el 2011 al 2013 llegó casi a los US$100.

En 2019 se deberán pagar unos US$3.500 millones, mientras que en el 2014 el servicio de la deuda solo llegaba a US$715 millones. Esto significa un crecimiento del 250%.

Acosta Burneo explica que las razones para el incremento del déficit fueron una agresiva política de inversión pública, sumada al crecimiento del gasto corriente. En 2014 empieza a caer el precio del crudo y el Gobierno, en vez de hacer ajustes, reemplazó el ingreso petrolero con deuda.

El ministro de Finanzas, Richard Martínez, habló esta semana sobre la crisis fiscal.

Explicó que su origen está en que el Estado se excedió en los gastos y generó déficit; y no obtuvo fuentes de financiamiento cuando se fue a pique el precio del crudo. Así, entre el 2015 y el 2016 decidió expandir el balance del Banco Central del Ecuador para financiar el déficit, lo cual afectó a la Reserva Internacional.

Para el 2019 reconoce que hay una necesidad de financiamiento por US$8.000 millones, por lo que a pesar de que ha existido una reducción del déficit, todavía el país requiere seguir endeudándose.

Jaime Carrera, secretario ejecutivo del Observatorio de la Política Fiscal, señaló que las cifras del Banco Central revelan que los déficits se presentaron siempre, pero fueron manejables. Pero en el Gobierno anterior se salieron de control.

Para cubrirlo, el régimen pasado y el actual también han colocado bonos a altas tasas. Explicó que actualmente el servicio de la deuda es alto.

En 2019 se deberán pagar unos US$3.500 millones, mientras que en el 2014 el servicio de la deuda solo llegaba a US$715 millones. Esto significa un crecimiento del 250%.

Martínez aseguró que el déficit no se puede reducir de un día para otro. Y sostuvo que continuará buscando la forma de bajarlo, atrayendo inversión extranjera, monetizando (concesionando activos del Estado) y apoyando las exportaciones.

Ecuador aún no tiene un panorama claro sobre las fuentes de financiamiento.

El Gobierno llegó a un acuerdo con China para un desembolso de US$900 millones, que no llegan aún. Mientras, ha dicho que un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional podría ser realidad si ese organismo acompaña las estrategias de Ecuador.