Washington. La Reserva Federal de Estados Unidos redujo este miércoles sus proyecciones económicas para Estados Unidos por primera vez en más de un año y señalaron que un débil mercado laboral obstaculizará el crecimiento.

Junto con las minutas de la reunión de política monetaria de su Comité de Mercados Abiertos, que se realizó el 22 y el 23 de junio, la Fed dio a conocer nuevas proyecciones para el producto interno bruto.

El organismo ahora espera que PIB aumente en un rango de 3,0% al 3,5% este año. Esto representa una leve rebaja respecto de su última proyección, de un crecimiento entre 3,2% y 3,7%. La última vez que funcionarios de la Fed redujeron su estimación de crecimiento fue en abril de 2009.

"Muchos inversionistas anticiparon que la expansión económica se frenaría debido a la cautela de las compañías a la hora de contratar empleados y en el gasto a la luz de la considerable incertidumbre respecto del panorama económico, debido además a que las familias se están concentrando en reparar sus hojas de balance, que se han visto afectadas por las caídas en las acciones y en los precios de las viviendas, y producto de las estrictas condiciones crediticias para las pequeñas empresas y hogares", indicó la Fed en un resumen de las proyecciones durante la reunión de junio.

Los funcionarios de la Fed también modificaron levemente su proyección de desempleo para 2010, a un rango de 9,2% a 9,5%. Anteriormente, habían previsto un rango de entre 9,1% y 9,5%. Además, los expertos rebajaron sus estimaciones para la inflación.

Respecto de 2011, estimó que el PIB crecerá a una tasa de 3,5% a 4,2%, lo que se compara con el rango previo de 3,4% a 4,5% de la proyección previa. En tanto, mantuvo su proyección de que la economía entre 3,5% y 4,5% en 2012.

El informe se suma al reporte del Departamento de Comercio, que indicó que las ventas minoristas cayeron en junio por segundo mes consecutivo, generando dudas de que el consumo pueda sostener la recuperación económica.

Además, se suma a otras cifras débiles sobre la economía, entre ellas las ventas de casas y la actividad fabril, lo que confirmaría que el repunte se está enfriando antes de lo previsto.

Mayor estímulo. Las autoridades de la Reserva Federal mencionaron durante la reunión de política monetaria del mes pasado la posibilidad de que un mayor estímulo monetario pueda ser necesario si la economía estadounidense genera más señales serias de una desaceleración.

Dado el empeoramiento "relativamente modesto" del panorama económico, los miembros de la junta de la Fed coincidieron en que en este momento no se necesita una posición más acomodaticia, según las actas de la reunión que la Fed realizó el 22 y el 23 de junio.

"Sin embargo, los miembros destacaron que además de seguir desarrollando y poniendo a prueba instrumentos para salir del período de una política monetaria excepcionalmente acomodaticia, el comité necesitará considerar si un estímulo adicional en la política podría volverse apropiado si el panorama empeorara considerablemente", según las actas, que fueron publicadas el miércoles tras el período de espera habitual.

En el mismo sentido, Christina Romer, quien preside el Consejo Asesor Económico del presidente Barack Obama, instó al Congreso a ampliar los beneficios por desempleo, aumentar los préstamos a la pequeña empresa y dar más ayuda a los estados y gobiernos locales.

"Sin ayuda adicional, la economía seguirá creciendo, pero el ritmo de la recuperación probablemente seguirá siendo menor al de la acelerada expansión que es necesaria para reducir la tasa de desocupación rápidamente", dijo Romer en un testimonio preparado para una intervención en una comisión del Congreso.

La funcionaria declaró sobre un informe de la Casa Blanca que señalaba que el estímulo del año pasado por US$862.000 millones había aumentado el crecimiento económico y creado empleos.

La Casa Blanca asegura que sus políticas evitaron una recesión aún peor, pero sondeos recientes muestran que una mayoría de los votantes califica pobremente el manejo de la economía por parte de Obama.

Ampliar beneficios. Romer dijo que el mercado laboral estaba "dramáticamente mejor" de lo que estaba durante la peor parte de la recesión a fines del 2008 y comienzos del 2009, pero reconoció que se necesitaba un gran trabajo para reducir la tasa de desempleo desde su 9,5% actual.

"Seguramente que para las familias que siguen en problemas no es de gran agrado escuchar que sin el Acta de Recuperación las condiciones hubieran sido mucho peor. Pero, sin embargo, esto es cierto", afirmó.

Ampliar los beneficios por desempleo es el paso "más fundamental" que el Congreso puede dar para acelerar la recuperación, señaló.

Un proyecto que permitiría esto descansa en el Senado, donde la oposición insiste en que gastos adicionales para ayudas al empleo deben tener financiamiento.

Romer dijo que los presupuestos estatales y locales están en una situación "complicada" y que sin asistencia federal, los Gobiernos tendrían que recortar empleos.

La asesora dijo que la Casa Blanca estaba "ansiosa por trabajar con el Congreso" en un plan que acelere la asistencia a los gobiernos locales y estatales, pero no entregó detalles concretos sobre su estructura.