La búsqueda por profesionales de tecnología ha crecido en este periodo de pandemia, con varias empresas de sectores como el retail, logística, educación y banca tuvieron que digitalizar sus procesos y varios de sus servicios para poder enfrentar el nuevo escenario.

De hecho, las búsquedas de profesionales tecnológicos se mantendrán, debido a que la tecnología está presente en todos los sectores de la economía, tal como los avances del comercio electrónico y la transformación digital.

Un artículo de Deloitte titulado “Empleo IT: las 17 profesiones que serán claves en el futuro”, revela que en los próximos años se necesitarán 900 mil profesionales especialistas en TI en el mundo, y para esto se necesitará de especialización.

“En un futuro próximo, los profesionales serán capaces de manejar dos o tres tecnologías de forma simultánea, pondrán en marcha modelos colaborativos e integrarán y liderarán equipos ubicados en distintas partes del mundo”, se lee en este artículo que también menciona algunos futuros empleos como Android Developer, Audit Analyst, Big Data Architect, Customer Intelligence Specialist, Cybersecurity Expert.

Pero, ¿hay suficiente talento latinoamericano especializado en tecnología? Al parecer sí; al menos así lo creen Maria Isabel Figueroa, directora ejecutiva de Marketing y Ventas, Open English; Fabian Bosquiazzo, country manager en Chile de Softtek; y Anahi Lavado, directora de RRHH de Crehana; quienes participaron de uno de los paneles del evento online “La hora de las Tecnolatinas”, que organizó América Economía, y que se realizó del 23 al 25 de septiembre. 

 

En la instancia, los ponentes coincidieron en la diversidad de profesionales capacitados en Latinoamérica, pero también criticaron los actuales procesos de reclutamiento, que suelen ser más tradicionales, e instaron a que los profesionales de RRHH sean más abiertos a la hora de buscar personal.

Anahí Lavado, de Crehana, indicó que desde el área de RRHH a veces falta pensar fuera de la caja y no siempre buscar a los mismos, es decir, a los MBA o a un tipo de perfil profesional determinado que se supone entiende de estos temas. 

“Hay que buscar más allá. Algunos perfiles han podido aprender a programas a través de plataformas similares a Crehana, y muchas veces no se les da la oportunidad. Dejar de buscar lo tradicional, porque sí hay talento, solo hay que darle la oportunidad y quitar un poco de filtros que quizá no ayuda a encontrar esa diversidad que hay en Latinoamérica”, añadió. 

Fabian Bosquiazzo, de Softtek, agregó que sería bueno incentivar la colaboración entre las instituciones y la creación de espacios para desarrollar el talento. “Falta la generación de espacios para el desarrollo del talento. Desde las instituciones trabajando con proyectos colaborativos que trabajen sobre tecnologías vigentes e innovadoras, preparando a las personas para su transición al mudo laboral, y en convenio con las organizaciones en una etapa temprana de su educación para hacer la transición de trabajos colaborativos con las compañías”, dijo.

Quizá por eso algunas organizaciones están modificando sus procesos de reclutamiento y dejando algunos filtros de lado, que solo son una barrera para hallar profesionales capaces y talentosos. Mientras en Softtek, el nombre de la universidad dejó de ser importante y se valora cada vez más lo que se sabe por sobre dónde se aprendió, en Crehana han ido más allá con un proceso que garantiza encontrar a los perfiles más idóneos. 

Según Lavado, ponen al candidato en una posición donde se sienta retado y que está aprendiendo, lo que ayuda a que se conozca mucho más a sí mismo, lo que no siempre se observa en los clásicos procesos de búsqueda de personal, donde escasas veces el candidato se nutre de la experiencia o entiende cómo puede mejorar profesionalmente. 

Es así como el proceso de reclutamiento en Crehana incluye enviar videos de presentación, que permiten evaluar cómo la persona se adapta a los nuevos modelos disruptivos, además de juegos para medir cuánto tiempo tardan en resolver problemas y cómo se ajustan a esa situación.

También implementan los Talent Springs, encuentros de tres días en los que participan los candidatos, “donde no solo se los evalúa, sino que tratamos de ver qué pueden hacer según lo que han ido aprendiendo. Nos permite medir habilidades técnicas y blandas”, señala la ejecutiva y agrega que “muchos dicen que aprendí o sentí que aprendí. Hay quienes no les gusta el cambio y otros que responden bien. Nos quedamos con los que pueden adaptarse a los procesos”. 

El talento es tal, que varias empresas de EE.UU., España y Canadá buscan profesionales TI para que trabajen en la modalidad de home office, en busca de una combinación de precio y calidad.

Desde Open English, Maria Isabel Figueroa, señala que “nosotros al menos hemos visto que hay competencia de compañías extranjeras buscando este talento. Tenemos un equipo de tecnología importante en Argentina, Brasil, Colombia, México, Chile”. 

 

Efecto pandemia 

Debido al COVID-19, varias empresas adoptaron el teletrabajo, desafiándolas a liderar equipos a distancia y a mejorar su infraestructura digital. Es en este escenario donde además de los conocimientos técnicos, ahora se están comenzando a demandar otras habilidades. 

Buscamos gente que sean sólidos en la parte técnica y que puedan desempeñarse bien en este ámbito de home office, con colaboración virtual. La comunicación es híper importante cuando trabajamos de esta manera. Y por ahora, nos vamos a quedar así, por lo que los candidatos deben ser exitosos en un ambiente como el que estamos viviendo, porque requiere otro tipo de habilidades, sobre todo de colaboración y comunicación”, indica Figueroa.

Pero también se busca experiencia en el área. Algo que destaca Bosquiazzo, quien indica que junto con los conocimientos en tecnología, esperan que los candidatos hayan participado en proyectos mientras estudiaban, donde hayan podido desarrollar esas habilidades. 

“Para los que tengan experiencia, se busca capacidad de adaptación y de autogestión, por el trabajo remoto que se va a mantener a largo plazo y que acomoda bien a varias generaciones”, añade el ejecutivo de Softtek.

Estos cambios, acentuados por el efecto de la pandemia, solo nos muestran lo crucial que es la preparación profesional, no solo mediante la formación tradicional que nos pueda entregar una universidad, sino también a través de cursos económicos y al alcance de todos. Ahora más que nunca se valora ser autodidacta, creativo y curioso.

Desde las empresas también comentan que buscan profesionales flexibles, porque lo queramos o no, habrá que reinventarse.

Puede repasar la presentación completa en “La hora de las Tecnolatinas” aquí.