El peso mexicano se fortalecía a un máximo de casi una semana este lunes después de que las elecciones intermedias confirmaron al partido MORENA del presidente Andrés Manuel López Obrador como la mayor fuerza del país, aunque con una mayoría reducida.

Los mercados estaban atentos a ver si López Obrador conservaba o extendía la supermayoría de su partido, lo que le habría permitido impulsar cambios más amplios, o si por contra perdía su mayoría en el Congreso.

"No parece haber ocurrido nada de esto, por lo que el peso ha logrado trazar un camino estrecho entre dos riesgos políticos este fin de semana", dijo Kamakshya Trivedi, de Goldman Sachs.

El peso llegó a ganar un 0,6%, a 19.8473 unidades por dólar, lo que convertía a la moneda en un valor atípico entre las muchas monedas de mercados emergentes que luchaban por no bajar ante un dólar estable. Las ganancias han hecho que la divisa acumule un avance del 0,2% en lo que va de año.

El diferencial entre los bonos mexicanos en moneda fuerte y el refugio seguro de la deuda del Tesoro estadounidense, medidos por el índice diversificado global JPMorgan EMBI, llegó a un punto básico, a 335 puntos básicos.

El resultado de las elecciones fue positivo para la estabilidad institucional, dijo Gustavo Medeiros, subdirector de análisis de Ashmore Group, un gestor de fondos enfocado en los mercados emergentes.

"No perder por una gran magnitud también significa que no tendrá que dar un giro de 180 grados en su estrategia, por lo que debería mantenerse el compromiso con políticas fiscales estrictas, algo positivo desde una perspectiva de solvencia y que los inversionistas de México agradecen desde que (López Obrador) asumió el cargo", agregó.