Los proyectos del nuevo gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), para detonar las regiones de la frontera norte y del sur-sureste del país, más los programas impulsados en éste y los anteriores sexenios, crearán distintos escenarios fiscales, los cuales, según especialistas, trazarán claroscuros.

Por un lado, la administración federal pretende sacar del rezago económico y social a la frontera sur de México y hacer competitivas a las entidades fronterizas contra los territorios de Estados Unidos, que denotaría la actividad económica de estas regiones.

Por el otro, los escenarios fiscales para el próximo año podrían, coincidieron expertos, manifestar competencia desleal, éxodo de empresas y crecimiento económico irregular.

Los anuncios de AMLO son las zonas libres en la franja fronteriza (ya decretado y que entrará en vigor el primer día del 2019) y en Chetumal (sin definir fecha), donde disminuiría el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a 8% y el Impuesto sobre la Renta (ISR) a 20%, así como el aumento al doble del salario mínimo.

A lo anterior se agregan los beneficios fiscales y aduaneros que otorga el Recinto Fiscalizado Estratégico (RFE), el cual se creó antes de terminar el 2002, con Vicente Fox Quesada como presidente, en una serie de reformas a la Ley Aduanera.

En diciembre del 2013 se estableció la posibilidad de habilitar el RFE en todo el territorio nacional, portuarios y en el interior del país, mientras en febrero del 2016 se amplían los beneficios fiscales y las facilidades administrativas, a fin de ser detonadores del desarrollo industrial, propiciando la atracción de inversiones.

“Es un inmueble ubicado dentro de la circunscripción de cualquier aduana, el cual se habilita para la introducción de mercancías bajo el régimen aduanero”, define el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Algunos de los beneficios fiscales en los recintos son certificación inmediata de IVA/IEPS —Impuesto Especial sobre Producción y Servicios— al recibir autorización como operador del régimen del RFE; aplicación de Derecho de Trámite Aduanero, y el ingreso de mercancías nacionales para almacenaje sin considerarlas exportación definitiva.

De acuerdo con el SAT, hay seis RFE en activo (Aguascalientes, Altamira, Ciudad Hidalgo, Lázaro Cárdenas, Mazatlán y Veracruz) y siete operadores del régimen de RFE (cinco en Aguascalientes, Altamira y Ciudad Hidalgo).

Sector exportador.- Otro escenario es el que otorga el Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), fomentado también con Fox Quesada para fortalecer el sector exportador, el cual es un instrumento que puede ser utilizado por las empresas que importen mercancías de manera temporal y realicen un proceso industrial o de servicio destinado a la elaboración, transformación o reparación o prestación de servicios de exportación.

Este programa difiriere el pago del impuesto general de importación, del IVA y, en su caso, de las cuotas compensatorias. Además, las empresas IMMEX se pueden establecer dentro de los RFE.

Los estados con más concentración de estas empresas son Baja California (18.1% del total) y Nuevo León (12.9%).

Para reducir pobreza.- El escenario fiscal más reciente es el proyecto de Zonas Económicas Especiales (ZEE), del expresidente Enrique Peña Nieto.

Algunos de los beneficios fiscales de las ZEE son exención del ISR de 100% en los primeros 10 años y 50% en cinco años posteriores; deducción adicional equivalente a 25% del gasto efectivamente erogado por concepto de capacitación; exención de IVA en comercio exterior; régimen aduanero especial, así como incentivos locales: Predial, nómina, traslado de inmueble, hospedaje y derechos estatales.

Actualmente hay siete ZEE con declaratoria (en ocho estados) y, algunas, con anuncios de inversión.

En resumen, éstos son los principales escenarios fiscales que las empresas pueden elegir, más el resto de México, considerando incentivos administrativos y operativos, conectividad de la región y el mercado por abastecer.

José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), aseguró que los nuevos incentivos buscan redireccionar inversión a otras zonas del país, aunque “si hay tantos escenarios, éstos pueden llegar a provocar una competencia desleal para otras zonas que no están contempladas”.

Hay entidades, explicó, que actualmente cuentan con dos escenarios fiscales y en caso de que se implemente la zona libre, “éstas tendrían un plus, las empresas las verían más atractivas que otras entidades del país”.

“Como industria valoras cuál es la mejor zona para desarrollarse, y es evidente que la entidad que ofrece mejores escenarios fiscales es la mejor opción; sin embargo, el escenario en el 2019 origina competencia desleal porque habrá estados que contarán con mejores escenarios impulsados por el gobierno federal”, manifestó.

“Otras entidades del país se verían muy mermadas porque no pueden otorgar las mismas facilidades fiscales, esto originaría un crecimiento irregular de las economías estatales”, detalló el director del Idic.

“Se deben generar facilidades fiscales para todo el país, debe haber políticas de desarrollo que aseguren el crecimiento de todos los estados. El panorama del 2019 proyecta que Nuevo León contará con mejores condiciones que Zacatecas, incluso que el Bajío”, expuso.

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, dijo que “lo que vamos a ver es un éxodo de empresas, puede ser que algunas se vayan a otros estados que ofrezcan mejores garantías”.