Bogotá. Los mercados de monedas y acciones de América Latina cerraron el lunes dispares, con los agentes atentos a los tratamientos para enfrentar el coronavirus y a próximos datos en Estados Unidos durante los próximos días.

Los inversores centraban las esperanzas en el anuncio de la Administración de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), de autorizar para emergencia el uso de plasma de pacientes recuperados para tratar a personas contagiadas del coronavirus.

Pero algunos activos de la región borraron ganancias iniciales debido a que el dólar se apreciaba antes de que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, pronuncie un esperado discurso esta semana sobre la revisión del marco de política del organismo.

"A lo largo de las semana la mayoría de los agentes van a estar pendientes de los posibles anuncios de política monetaria de la Fed en la reunión del Jackson Hole el jueves y la publicación preliminar del PIB del segundo trimestre en Estados Unidos", dijo Andrés Cuartas, gerente de renta fija internacional de Renta4Global, en Bogotá.

El real brasileño terminó con un alza de 0,22% y el índice de acciones Bovespa repuntó un 0,75%, según datos preliminares.

En contraste, el peso mexicano se depreció un 0,27% y el referencial índice bursátil S&P/BMV IPC bajó un 0,23%, tras haber arrancado la jornada en positivo.

El peso colombiano perdió medio punto porcentual a 3.855,50 unidades por dólar, en su tercera sesión consecutiva de bajas; mientras el índice referencial de la bolsa, el COLCAP, ganó un 1,59%.

El peso chileno cerró con avance de un 1,32%, a 783.20/783.50 unidades por dólar, impulsado además por un alza en el precio del cobre, el principal envío del país. En la bolsa, el índice IPSA Chile cayó un 0,83%.

La moneda peruana cerró con una caída de 0,06% a un nuevo mínimo desde 2002. El banco central colocó swaps cambiarios por 300 millones de soles. En la bolsa, el índice perdió un 0,18%.

En Argentina el peso cedió un 0,20% y el índice S&P Merval cayó un 1,42% ante la proximidad de la finalización del período de aceptación de la oferta de un millonario canje de deuda que impulsa el país, y por las dudas sobre el futuro económico en medio de la pandemia de coronavirus.