La Paz.- Bolivia ha mostrado en los últimos años solvencia y estabilidad que le han permitido tener éxito en la colocación de bonos soberanos por US$2.000 millones, expuso el ex presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Armando Méndez.

El ex directivo se refirió al reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre la emisión de deuda pública o bonos soberanos del país en la última década difundido el pasado 28 de diciembre.

"Se los conoce como bonos soberanos porque es un Estado soberano el que respalda la operación", expuso Méndez.

Bolivia es el país que menos deuda pública emite entre las naciones de la región sudamericana, con US$2.000 millones en la última década, según el informe de la CEPAL en octubre de 2018.

La emisión de bonos soberanos es una operación internacional que el país no había realizado en décadas, pero volvió al mercado internacional con la emisión de bonos desde octubre de 2012.

Méndez explicó que en el pasado se justificaban los créditos porque no había superávit, además de que era constante el déficit fiscal y la ausencia de recursos para una serie de obligaciones.

El también economista consideró que no se podía emitir bonos soberanos porque se tenía una deuda externa que sobrepasaba o estaba en promedio en el 50% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que impedía acceder con facilidad a la emisión de deuda pública.

La primera emisión fue por US$500 millones en 2012, la segunda fue por el mismo monto al año siguiente y la última por el doble en 2017.

En 2012, 2013 y 2017, Bolivia emitió bonos soberanos para desarrollar proyectos estratégicos, posicionándose en el mercado internacional con la finalidad de diversificar su financiamiento externo.

El Presupuesto General del Estado 2019 contempla la emisión de bonos soberanos por US$1.000 millones para financiar proyectos de inversión pública con recursos del mercado internacional.

El viceministro de Presupuesto y Contabilidad, Jaime Durán, dijo la pasada semana al respecto que se evaluará de manera permanente si existe la necesidad de emitir bonos, así como las mejores condiciones del mercado internacional para concretar la colocación.

Por su parte, el ex ministro de Economía de Bolivia, Luis Arce, aseveró que dos cosas han cambiado en el país sudamericano.

Una de ellas es que ahora Bolivia es "sujeto de crédito" y muchos inversionistas están dispuestos a comprar los bonos soberanos, y en segundo lugar, que ya no es el país de antes que vivía en permanente inestabilidad.

Arce indicó que la deuda externa del país, que representa un 24% respecto del PIB, aún es baja respecto a otros países de la región que soportan una deuda de hasta el 60 por ciento.

En 2006, el primer año del gobierno del presidente Evo Morales, la deuda externa del país era del 52% respecto a su PIB, cifra que en la última década se redujo gracias al modelo económico, social, comunitario y productivo.

El ex ministro comentó que el país ya no depende del dinero "condicionado" del Fondo Monetario Internacional (FMI) ni del Banco Mundial (BM).

El Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2017 de la CEPAL indica que Bolivia es una de las naciones que registra más bajos niveles de endeudamiento externo, además de estabilidad cambiara sólida en una década.