Bogotá. La agencia calificadora Fitch mostró este martes su preocupación sobre la situación fiscal de Colombia a partir del 2020, debido a la dilución del efecto de una disminuida ley de financiamiento que está siendo debatida en el Congreso y que llevaría al gobierno a recortar los gastos presupuestados.

El gobierno se vio obligado a hacer grandes modificaciones a la ley de financiamiento con la que ahora obtendría un poco más de la mitad de los 14 billones de pesos (US$4.380 millones) que esperaba, ante la negativa del Congreso de avalar el incremento del impuesto sobre las ventas (IVA) a la mayoría de los productos de la canasta básica alimentaria.

Para Fitch, si bien se espera que el país cumpla con el objetivo de déficit fiscal de 3,1% del PIB este año, lograr la meta de 2,4% para el 2019 requeriría recortes significativos en el gasto y hacia el 2020 la ley de financiamiento no tendría un efecto positivo.

Además, la ley de financiamiento -que está sustentada en aumentar los impuestos que pagan las personas y reducir la carga tributaria de las empresas-, podría pesar negativamente sobre las finanzas públicas, en caso de que los supuestos de mejor dinámica económica y mayores precios del petróleo no se cumplan.

"El impacto neto de las diversas medidas fiscales será cercano a cero en 2020, ya que se siente el impacto de los recortes de impuestos corporativos", agregó Fitch.

"Hay riesgos a la baja para 2020 si los factores de compensación resultan menos favorables que las estimaciones de las autoridades, aunque el objetivo de consolidación es mucho menos ambicioso", precisó la calificadora en un informe.

Colombia tiene como meta un déficit fiscal de 2,2% del PIB para el 2020.

"El impacto neto de las diversas medidas fiscales será cercano a cero en 2020, ya que se siente el impacto de los recortes de impuestos corporativos", agregó Fitch.

A mediados de noviembre, Fitch mantuvo en "BBB" la calificación de riesgo soberano de Colombia, mientras que dejó estable la perspectiva, pero resaltó que la deuda pública permanece sensible a los movimientos en el tipo de cambio y a las tasas de interés.