Buenos Aires. El Gobierno argentino ha solicitado a la Comisión de Bolsas y Valores de los Estados Unidos (SEC) la emisión de nuevos títulos para la reestructuración de su deuda, por un valor de US$30.500 millones, lo que supone el primer tramo de la operación total de bonos argentinos bajo ley extranjera.

Esta cantidad no representa una nueva deuda y es una cifra que podrá ser ampliable, según han precisado fuentes cercanas a la operación consultadas por la agencia de noticias argentina 'Telam'.

Así, el trámite autoriza a la emisión de nuevos títulos y se especifica que la operación se realizará en tramos y que la cantidad irá variando, puesto que esto solo es una primera ronda.

Esta operación se produce después de que la Administración de Alberto Fernández cifrara la semana pasada en US$68.843 millones el valor de la deuda pública a negociar con los acreedores para su reestructuración.

Esta operación se enmarca en un escenario marcado por la crisis del coronavirus y los impactos que tendrá en la economía mundial la pandemia.

Esta cantidad supone la cantidad nominal máxima de las operaciones de administración de pasivos, canjeos y reestructuraciones de los títulos públicos de Argentina emitidos bajo ley extranjera.

El decreto también determinó que las prórrogas de jurisdicción estén en línea con los tribunales estatales y federales ubicados en las ciudades de Nueva York, Londres y Tokio.

Cierre de fronteras y no asistencia al trabajo. Esta operación se enmarca en un escenario marcado por la crisis del coronavirus y los impactos que tendrá en la economía mundial la pandemia.

Entre otras medidas para paliar dichos efectos, Alberto Fernández emitió licencias para los trabajadores del sector público nacional para no acudir a sus puestos de trabajo, salvo los que presten servicios esenciales, así como licencias para los trabajadores que tengan hijos escolarizados, embarazadas, mayores de 60 años y grupos de riesgo en el sector privado o público.

Por otra parte, Fernández recomendó a las empresas privadas que trabajen con la mínima cantidad de trabajadores. Los mayores de 60 años que cumplan servicio esencial deben ir a su puesto de trabajo, teniendo en cuenta que todo personal de la salud se considera servicio esencial.

El país también ha suspendido las clases hasta el 31 de marzo en nivel inicial, primario y secundario, así como el cierre de fronteras durante 15 días y la clausura de todos los parques nacionales del país.