Rio de Janeiro.- El gobierno brasileño redujo a 0,81% su previsión del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para este año, en lo que es el tercer recorte consecutivo que realiza el Ejecutivo sobre la expansión económica del país en 2019.

De acuerdo con el Ministerio de Economía, los indicadores mensuales más recientes muestran que la recuperación económica del país sigue lenta, por lo que se revisaron a la baja varias proyecciones sobre el crecimiento de la mayor economía de América Latina, que en 2017 y 2018 se expandió un 1,1%.

La nueva proyección sobre el crecimiento brasileño este año es la mitad del 1,6% previsto en marzo, y casi una tercera parte del 2,2% calculado a inicios de año. Para 2020, el gobierno brasileño redujo del 2,5 al 2,2% su previsión de crecimiento económico.

El gobierno brasileño también redujo la previsión sobre la inflación este año, que bajó del 4,1 al 3,8%. La meta oficial para este año es del 4,25%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales, lo que permite que la cifra se sitúe entre el 2,75 y el 5,75%.

Las nuevas proyecciones del gobierno brasileño son muy parecidas a las de los analistas del mercado financiero, que este lunes situaron el crecimiento del PIB este año en 0,82% y la inflación en 3,8%.

El Ministerio de Economía resaltó que la aprobación esta semana en el Congreso del texto base para la reforma de la Seguridad Social y pensiones tendrá un papel protagonista para la recuperación del crecimiento económico.

"La recuperación del crecimiento de la economía brasileña deberá pasar necesariamente por un conjunto de reformas de reequilibrio fiscal, donde la nueva Seguridad Social asume un papel de protagonismo, así como las reformas promercado", agregó la cartera de Economía en su informe.

Según el gobierno, si no se hubiera aprobado el texto base de la reforma en la Cámara de Diputados el pasado miércoles, el crecimiento del PIB este año habría sido reducido drásticamente, algo que llevaría a una recesión.

Aclaró que el impacto de la aprobación de la reforma se notará principalmente a partir del año que viene. "Es posible que tenga un impacto este año, pero no substancial", agregó el Ejecutivo.