Buenos Aires. Los grupos de acreedores Ad Hoc y Exchange dijeron el martes que no se ha registrado una "interacción sustantiva" entre ellos y Argentina para reestructurar la deuda externa de US$65.000 millones del país austral desde el 17 de junio, fecha a partir de la que el diálogo entre las partes se enfrió.

Argentina, que entró en cesación de pagos en mayo, está intentando reestructurar su abultada deuda, que se ha tornado insostenible tras dos años consecutivos de una economía en recesión, para evitar un prolongado enfrentamiento legal con acreedores.

Tras meses de negociaciones, las partes se habían acercado en junio en términos de una valoración de un acuerdo, pero eso fue antes de alcanzar desacuerdos respecto de los términos legales de un acuerdo.

Los grupos de acreedores Ad Hoc y Exchange dijeron en un comunicado en conjunto que había habido poca comunicación con funcionarios del país sudamericano desde el enfriamiento del diálogo, aunque señalaron que "continúan dispuestos a participar de forma constructiva con el Gobierno argentino".

"La falta de una interacción seria por parte de las autoridades de Argentina es sumamente preocupante", dijeron los grupos, que cuentan entre sus filas a los fondos BlackRock y AllianceBernstein, y en conjunto poseen bonos argentinos por un total de cerca de US$21.000 millones.

Por su parte una fuente del Gobierno argentino señaló a Reuters que "hay diálogo con todos aquellos que tienen una posición constructiva real y que son cada vez más, con lo cual han crecido mucho en su capacidad de representación".

Los bonos extrabursátiles de Argentina operaban con caídas de un 0,5% el martes tras una reciente serie de subidas, impulsadas por esperanzas de que el Gobierno y acreedores lleguen a un acuerdo.

Funcionarios del ministerio de Economía declinaron hacer comentarios.