Ciudad de México. En los primeros nueve meses del año han ingresado al mercado mexicano US$20.100 millones en inversión de cartera, según información preliminar del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

Previo a la divulgación del reporte mensual de Flujos de Portafolio hacia Mercados Emergentes, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo en su conferencia matutina de este martes que no se ha presentado fuga de capitales del país. “Al contrario, está muy bien la economía; ha llegado inversión extranjera y lo hemos informado”, indicó.

Sin embargo, la información del IIF muestra que en el segundo trimestre del año, esto es entre abril y junio, los inversionistas extranjeros sí deshicieron posiciones en títulos mexicanos por un valor de US$1.000 millones.

Este comportamiento no afectó al acumulado, pero, en cambio, sí se presentaron entradas de capital no residente en el primer trimestre del año, de US$13.200 millones, y US$7.900 millones que captaron bonos y mercado accionario en el tercer trimestre.

De acuerdo con Jonathan Fortun, economista senior en el IIF, este comportamiento en el flujo de capitales hacia México no tiene un origen particularmente doméstico y en cambio sí está evidenciando la volatilidad internacional y la búsqueda de rendimientos entre los inversionistas.

El documento del instituto, los especialistas destacan que la captación de inversión de cartera que consiguió México en el tercer trimestre, por US$7.900 millones, lo convirtió en el segundo emergente más atractivo para los inversionistas extranjeros.

Entrevistado en Washington, detalló que sí se están tomando en cuenta eventos domésticos del mercado para definir las inversiones de portafolio. Sin embargo, considera que han pesado más los factores externos.

Entrada semestral, inferior a la del 2018. El mandatario aseveró en la conferencia matutina que “en el primer semestre llegó inversión foránea como nunca había sucedido en los últimos tiempos”.

La información oficial, divulgada por el Banco de México, muestra que en el primer semestre de este año el mercado mexicano atrajo US$4.254 millones del exterior.

Este flujo semestral es inferior al que captaron los títulos mexicanos entre enero y septiembre del 2018, cuando sumó US$4.859 millones.

Además, la entrada semestral acumulada del 2019 resulta la segunda más baja para un periodo similar en 10 años, pues apenas supera US$3.969 millones que registró el primer semestre del 2017.

De hecho, la mayor entrada de inversión de cartera que captaron los bonos y activos de México desde el 2010, en un primer semestre, se registró en el 2014, tras la serie de Quantitative Easing del Federal Reserve e impulsada desde la zona euro, lo que motivó una extraordinaria liquidez en busca de rendimientos atractivos.

Así, se puede ver que la inversión foránea nunca antes vista hacia México se registró entre enero y junio del 2014, cuando los inversionistas no residentes, tomaron títulos mexicanos por US$32.349 millones.

Agosto y septiembre desaceleran. De acuerdo con el reporte del IIF, el flujo de capitales extranjeros hacia México durante septiembre hiló dos meses consecutivos en desaceleración al registrar una entrada de sólo US$100 millones.

Esta entrada de inversiones de portafolio en septiembre quedó muy lejos de US$3.000 millones que llegaron a los bonos y acciones de emisores mexicanos en agosto.

Y supera la salida observada en junio, cuando estiman que deshicieron posiciones en US$1.800 millones.

Entre los más atractivos. En el mismo documento del instituto, los especialistas destacan que la captación de inversión de cartera que consiguió México en el tercer trimestre, por US$7.900 millones, lo convirtió en el segundo emergente más atractivo para los inversionistas extranjeros, apenas delante de Colombia, que entre julio y septiembre captó US$7.600 millones y el líder, Indonesia, que registró entradas por US$10.800 millones.

Este flujo es explicado por el diferencial de rendimiento, ya que México ofrece el tercer mayor retorno entre los emergentes, detrás de Argentina, Turquía, pero no presenta la inestabilidad política de esos mercados.

El IIF cuenta con una membresía cercana a 450 instituciones financieras de operación mundial, incluidos fondos de inversión global. Entre sus principales asociados están Qatar National Bank,  BNP Paribas, UBS, ICICI Bank, JPMorgan, HSBC Holdings, Société Générale y Pimco, entre otros. Tienen sus oficinas centrales en Washington.