Ciudad de México. En el primer mes del 2019 la inflación anual en México se ubicó en 4,37%, el nivel más bajo registrado desde diciembre del 2016 (3,36%). El resultado se explica principalmente por las bajas significativas en el precio de algunos productos agropecuarios y de los energéticos.

Pese a los pronósticos inflacionarios derivados del incremento al salario mínimo, vigente desde el 1 de enero de este año, y el desabasto de combustibles durante este mes, el comportamiento de los precios inició el año positivamente.

A escala nacional el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) incrementó apenas 0,09% de diciembre a enero, la variación mensual más baja desde mayo del 2018, de acuerdo con cifras del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

Pese al desabasto de combustibles experimentado en algunas entidades del país durante las primeras semanas de enero, las gasolinas redujeron su precio en comparación con diciembre. El precio de la gasolina Magna cayó 1,9% y el de la gasolina Premium decreció 2,40%.

Por su parte, el gas LP también registró buen comportamiento, su precio registró una variación mensual negativa de 2,51%, después de que en meses previos se disparara en algunas entidades del país. 

De los agropecuarios cuyo precio se redujo, el más significativo fue el tomate verde que en comparación mensual registró una baja de 35,20% en su precio. Otras verduras que se abarataron fueron el jitomate y los nopales con caídas de 14,87% y 6,88% respectivamente.

Las bajas en el precio de los energéticos y los alimentos agrícolas presionaron positivamente al INPC nacional, debido a la alta incidencia que tienen en su cálculo.