Washington. El índice subyacente de los precios al consumidor (CPI) de Estados Unidos anotó su mayor alza en casi un año y medio en junio, ante sólidos avances en costos de todo rango de bienes y servicios, aunque es poco probable que la lectura cambie las expectativas de un recorte de tasas de la Reserva Federal este mes.

El Departamento del Trabajo dijo este jueves que el índice de inflación subyacente, que no incluye los volátiles precios de los alimentos y energía, aumentó 0,3% el mes pasado.

Se trató del mayor incremento desde enero del 2018 y se produjo después de cuatro meses consecutivos de alzas de 0,1%. La medición subyacente de inflación fue impulsada por fuertes aumentos en los costos de indumentaria, vehículos usados y muebles de hogar.

En los 12 meses a junio, la inflación subyacente se ubicó en 2,1% luego de marcar 2% en mayo.

La medición general de inflación se situó en 0,1% el mes pasado, contenida por precios más estables de los alimentos y la gasolina. En la comparación interanual, el CPI aumentó 1,6% en junio después de sumar 1,8% en mayo.