Bogotá. La inversión extranjera neta en Colombia cayó un 17,3% en abril a US$919,8 millones, frente a igual periodo del año pasado, impactada por la salida de flujos de inversores en carteras de portafolios locales, revelaron este lunes cifras preliminares del Banco Central.

En el cuarto mes salieron US$221,3 millones de portafolios en activos colombianos, como títulos de deuda pública interna y acciones, en contraste con los US$474,4 millones que ingresaron en abril del año pasado, según las cifras de balanza cambiaria de la autoridad monetaria.

El organismo no suministró una explicación a la variación negativa. Pero analistas la asociaron con la turbulencia internacional derivada del nerviosismo en algunos mercados emergentes y de la tensión comercial a nivel global.

"Fue un mes de mucha incertidumbre, con más temores en las economías emergentes, resurgiendo especialmente en Argentina y Turquía, con lo que desde hace un tiempo vienen reduciéndose los flujos internacionales e incluso los propios colombianos sacando hacia el exterior", explicó Camilo Pérez, gerente de estudios económicos del Banco de Bogotá.

Pese a la salida de portafolios, Colombia reportó un aumento de 22,3% en la inversión extranjera directa que llegó en abril a US$1.106,9 millones, en comparación con el mismo mes del 2018.

"En principio tampoco luce bien el mes de mayo", aseguró.

Pese a la salida de portafolios, Colombia reportó un aumento de 22,3% en la inversión extranjera directa que llegó en abril a US$1.106,9 millones, en comparación con el mismo mes del 2018.

El repunte estuvo explicado por un alza en la inversión enfocada en el sector de petróleo e hidrocarburos, con un 23,1% a US$846,2 millones, así como en otros rubros de la economía en un 19,9% a US$260,7 millones.

En el acumulado entre enero y abril, la inversión extranjera neta en la cuarta economía de América Latina se contrajo un 20,4% a US$3.650,1 millones, con respecto a igual lapso del año previo.

En los cuatro primeros meses del año la inversión foránea en portafolios se desplomó un 84,5% a US$363,7 millones, mientras la directa creció un 23,2% a US$3.362,6 millones.