Sao Paulo. La economía de Brasil debería recuperarse en el segundo trimestre de este año tras contraerse en el primero, pero los riesgos para el crecimiento y la inflación probablemente cambien si no se aprueba la reforma a las pensiones, dijo este jueves el presidente del Banco Central, Roberto Campos Neto.

Hablando a periodistas después de que el organismo recortó sus proyecciones de crecimiento económico del país en el 2019 a 0,8% desde 2,0%, Campos Neto afirmó que el banco asume que la reforma a las jubilaciones será aprobada por el Congreso y que eso estimulará la actividad.

Campos Neto también aseguró que no hay variaciones en la política de tipo de cambio y que el Banco Central analizará todos los instrumentos disponibles e ingresará al mercado cuando aparezcan los problemas de liquidez, o si hubiera una falta de coincidencia evidente en los precios del mercado.

Un repunte en el segundo trimestre del año desde el primero, cuando la economía se contrajo por primera vez desde finales de 2016, evitaría apenas que Brasil entre en una recesión técnica, definida como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo.

Aunque la no aprobación de la reforma a las pensiones obligaría al Banco Central a reevaluar el equilibrio de riesgos para el crecimiento y la inflación, Campos Neto afirmó que no había un vínculo "mecánico" entre dicha aprobación y una política monetaria más expansiva.