Un recorte de la tasa de interés de la Reserva Federal de un cuarto de punto porcentual en julio es casi seguro, según economistas consultados en un sondeo de Reuters, que esperan otra baja más durante el año, por los crecientes riesgos económicos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Las expectativas del primer recorte de tasas en más de una década se fortalecieron en el sondeo del 16 al 24 de julio, luego de que varios miembros de la Fed insinuaron que una flexibilización de la política monetaria llegará pronto, llevando a las acciones de Estados Unidos a nuevos máximos.

Si bien esto está en línea con la mayoría de los principales bancos centrales, que han sido más pesimistas en los últimos meses, la encuesta muestra que los economistas -al igual que los mercados financieros- esperan un recorte de 25 puntos básicos de la tasa de fondos federales a entre un 2,00% y un 2,25%, en lugar de una baja de medio punto porcentual.

Más del 95% de los 111 economistas pronosticaron un recorte de 25 puntos básicos en la reunión del 30 al 31 de julio. Solo dos esperaban una reducción de la tasa de 50 puntos básicos y otros dos que la Reserva Federal mantenga el tipo estable.

"La principal razón por la que la Fed recortará las tasas es porque ha sido descontada en los mercados de un tiempo a esta parte. Si no lo hacen provocarían un leve shock", dijo Andrew Hunter, economista senior de Estados Unidos en Capital Economics.

"La principal razón por la que la Fed recortará las tasas es porque ha sido descontada en los mercados de un tiempo a esta parte. Si no lo hacen provocarían un leve shock", dijo Andrew Hunter, economista senior de Estados Unidos en Capital Economics.

De hecho, si bien algunos indicadores prospectivos sobre actividad de la economía de Estados Unidos han bajado, la tasa de desempleo es la menor en 50 años y Wall Street está en un récord, lo que normalmente no es el entorno para un cambio del ciclo de tasas de interés.

Las expectativas de la tasa de la Fed han dado un giro de 180 grados este año desde un patrón de mantener a principios de año -tras uno anterior de ajuste monetario- hasta anticipar una serie de recortes.

De hecho, hace apenas un mes, aún se pronosticaba que el banco central estadounidense mantendría la política monetaria sin cambios por ahora y solo la relajaría el próximo año.

Pero desde entonces, la preocupación por el impacto de la guerra comercial en el crecimiento, así como la débil presión inflacionaria, han preocupado cada vez más a los responsables de la Fed.

"Nuestro razonamiento para la flexibilización de la política monetaria -la desaceleración del crecimiento en un contexto de inflación moderada y mucha incertidumbre- es consistente con el razonamiento de la Fed sobre recortes de seguros", señalaron economistas de Goldman Sachs.

"Por el contrario, las probabilidades implícitas del mercado son consistentes con un cambio en el ciclo, que no prevemos a corto plazo".