Montevideo. El nuevo presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, ha dicho que "el horno no está para bollos", en alusión a la situación económica de la nación suramericana, por lo que el Gobierno ha solicitado a las empresas públicas que ajusten al alza el precio de sus tarifas.

En una entrevista concedida al diario uruguayo 'El Observador', Lacalle Pou se ha quejado de los compromisos económicos asumidos por el Gobierno anterior de Tabaré Vázquez que afectan al nuevo Ejecutivo, señalando en concreto a cuestiones relativas a recursos humanos o licitaciones, que "hacen más compleja la vida económica diaria del Estado".

"Los pesos chicos son los que hay que cuidar porque los grandes se cuidan solos", ha indicado, avanzando que, por ejemplo, va a reducir la flota de vehículos oficiales, que actualmente son 15.000 coches, algo "inentendible" para un país de las dimensiones de Uruguay.

"Yo tengo ese compromiso el respeto al contribuyente (...) Voy a ser riguroso en eso y los ministros lo saben. También lo van a saber los presidentes de las empresas públicas. El horno no está para bollos", ha zanjado.

El nuevo director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) de Uruguay, Isaac Alfie, ha pedido información de forma "urgente" a las empresas públicas para revisar sus tarifas con la intención de subirlas.

"Se entiende necesario, que se proceda al estudio de los precios de venta (tarifas)", dice Alfie en una carta enviada a las empresas públicas a la que ha tenido acceso el periódico uruguayo 'El País'.

Lacalle Pou tomó posesión el domingo como nuevo presidente de Uruguay, poniendo fin con ello a los quince años del Frente Amplio, coalición izquierdista con la que han gobernado José Mujica y Tabaré Vázquez.