La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) advirtió esta semana sobre una nueva "década perdida" en la región al actualizar las proyecciones de la contracción de la actividad económica que se profundiza a causa de la pandemia de COVID-19.

Para 2021 los economistas prevén una leve recuperación en la región y sugieren que para alcanzar la reactivación económica se necesita precaución y que los esfuerzos nacionales sean apoyados por la cooperación internacional.

Retroceso de diez años. A causa de la pandemia, el PIB de América Latina y el Caribe caerá un 9,1% en 2020, hasta un nivel "similar al observado en 2010, es decir, habrá un retroceso de 10 años en los niveles de ingreso por habitante", evaluó el informe especial COVID-19 Nº 5 de la CEPAL, presentado el 15 de julio por la Secretaria Ejecutiva del organismo de las Naciones Unidas, Alicia Bárcena.

En junio, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, hizo una proyección parecida.

En su concepto, el impacto económico por la pandemia ha sido profundo con una contracción de un 9,4% en 2020, cuatro puntos porcentuales más de lo previsto en abril y la peor recesión regional desde que se tienen datos.

"En términos de países, los más golpeados son aquellos que mayor vulnerabilidad tienen tanto en sus sistemas de salud pública como en sus economías, entre ellos Brasil, México, Argentina, Perú, Ecuador y los países centroamericanos", dijo a Xinhua Alfredo Coutiño, director para América Latina de la firma Moody's Analytics.

"El comercio, con la caída del comercio global. La vía financiera, con una fuga de capitales muy intensa de los países periféricos, incluso mayor que en la crisis global de 2008 y una tasa de cambio que aumentó mucho en países latinoamericanos como México, Colombia y Brasil", causan la recesión económica de la región.

Según economistas entrevistados por Xinhua, los principales sectores afectados serían el comercio, el turismo, la construcción y la industria.

"Hay algunos sectores que consiguen continuar a pesar del aislamiento, pero el comercio, salvo el virtual, no, y la construcción y la industria también tendrán pérdidas importantes," apuntó Bruno de Conti, profesor del Instituto de Economía de la Universidad Regional de Campinas (Unicamp).

De acuerdo con De Conti, que también es investigador del centro de Estudios de Coyuntura y Política Económica (CECON) de la Unicamp, la crisis en los sectores afectados que dependen de la mano de obra generará mucho desempleo.

La CEPAL estimó a comienzos de julio que unos 2,7 millones de empresas podrían cerrar en Latinoamérica a causa de la pandemia. Con la nueva estimación hecha el miércoles por la entidad el número de desocupados llegaría a 44,1 millones de personas, con la tasa de desocupación de alrededor del 13,5%, lo que representa un aumento cercano a 18 millones con respecto al nivel de 2019.

"Estas cifras son significativamente mayores que las observadas durante la crisis financiera mundial, cuando la tasa de desocupación se incrementó del 6,7% en 2008 al 7,3% en 2009 (0,6 puntos porcentuales)", indica el reporte de la CEPAL.

La región se asoma a una nueva "década perdida", advirtieron tanto el FMI como Bárcena, quien indicó que se intensifica en la región la crisis de "la peor contracción de los últimos 100 años".

Choque externo e interno. Tanto los choques externos como domésticos han resultado más fuertes de lo previsto en abril pasado, lo que ha llevado a una revisión a la baja de las cifras, recalcó la CEPAL cuando explicó las causas que provocan la contracción del crecimiento de la región.

Según el informe, la economía mundial cae más de lo previsto, lo cual aumenta los impactos externos negativos sobre la región.

El aumento de la intensidad de los choques internos también es una causa principal de la recesión.

"Países de la región se encuentran en el epicentro de la pandemia. Y algunos gobiernos han comenzado a disminuir las medidas de contención y otros han debido continuarlas o intensificarlas," explicó el informe de la CEPAL sobre los choques internos.

Para estabilizar la economía en declive, algunos países latinoamericanos tienen que reabrir las actividades económicas.

Sin embargo las reaperturas y las flexibilizaciones del aislamiento preocupan a algunos expertos tanto en el campo de la epidemiología como de la economía, que temen que esto supondrá nuevos desafíos al trabajo de prevención epidémica y aumentará incertidumbres sobre la recuperación económica de la región.

El profesor De Conti cree que elegir entre economía y salud causa unas idas y vuelas en la economía.

"Estas idas y vueltas en la economía son terribles porque se abre el comercio por una semana o dos y después se vuelve atrás, y aún abriendo, las personas siguen con miedo, por el miedo al contagio y porque su renta se redujo en este contexto, y no se puede pensar que apenas por abrir el comercio habrá una recuperación", dijo.

El experto brasileño ha identificado tres canales principales que causan la recesión económica de la región.

"El comercio, con la caída del comercio global. La vía financiera, con una fuga de capitales muy intensa de los países periféricos, incluso mayor que en la crisis global de 2008 y una tasa de cambio que aumentó mucho en países latinoamericanos como México, Colombia y Brasil", indicó.

Sobre la tercera causa, De Conti agregó que "el presupuesto público, que está cayendo mucho por la propia recesión económica, que genera una caída muy grande en la recaudación en todas las esferas, es algo que retroalimenta la propia crisis porque el Estado tiene menos dinero para gastar."

Recuperación con precaución y apoyo internacional. "Para 2021, se prevé una leve recuperación del crecimiento a 3,7%", indicó Alejandro Werner cuando habló sobre las perspectivas de la región ante la pandemia.

Varios economistas latinoamericanos temen que las actividades productivas esenciales en América Latina tardarán algunos años en recuperarse completamente, y comentaron que la recuperación depende mucho de la efectividad en el combate a la pandemia así como la velocidad de recuperación de la inversión.

 

"Tanto la crisis económica como la sanitaria caminan juntas y es difícil separarlas. Los países necesitan continuar con el rigor sanitario para conseguir retomar las actividades económicas de forma más segura", comentó el coordinador del curso de Economía de la Fundación Getúlio Vargas Escuela de Economía de Sao Paulo (FGV EESP), Joelson Sampaio.

El doctor brasileño en teoría económica apuntó al mismo tiempo la importancia de la coordinación y la unión de todos los países en momentos de crisis, aspecto que la CEPAL también incluye entre sus propuestas.

"Los esfuerzos nacionales deben ser apoyados por la cooperación internacional para ampliar el espacio de política a través de mayor financiamiento en condiciones favorables y alivio de la deuda", afirmó Bárcena.

Para enfrentar desafíos como la pobreza y el desempleo causados por la pandemia, el recién nombrado canciller de Ecuador, Luis Gallegos, anunció el martes que dará prioridad a la cooperación internacional, incluido buscar "priorizar y afianzar la asociación estratégica integral con China, porque China representa uno de los mayores mercados del mundo".

En los últimos años la cooperación comercial y económica entre la región latinoamericana y China ha experimentado un desarrollo de manera integral.

"La inversión bidireccional entre las dos partes está en constante expansión, y América Latina se ha convertido en el segundo destino más grande para la inversión extranjera de China", anunció el 26 de diciembre de 2019 en una conferencia de prensa el portavoz del Ministerio de Comercio de China, Gao Feng.

Por tanto, Coutiño afirmó que América Latina en conjunto podría centrarse en explorar más caminos dentro de la iniciativa de la Franja y la Ruta para sectores y proyectos específicos, incluida la infraestructura.

"Creo que América Latina todavía tiene mucho que ganar con un programa de la escala y la magnitud de la Franja y la Ruta", concluyó.