Bruselas. Los líderes de la Unión Europea han formalizado este viernes el nombramiento de la francesa Christine Lagarde como nueva presidenta del Banco Central Europeo (BCE), cargo que ocupará a partir del próximo 1 de noviembre y durante los próximos ocho años.

El visto bueno de los jefes de Estado y de Gobierno es el último paso de todo el proceso después de que tanto el Parlamento Europeo como el instituto emisor diesen su respaldo a la ya ex directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque en ambos casos se trataba de opiniones no vinculantes.

En su audiencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara, la francesa defendió la necesidad de continuar con los estímulos monetarios de su predecesor para conseguir que la inflación aumente e impulse el crecimiento de la eurozona.

Esta comparecencia, no obstante, tuvo lugar antes del último paquete de medidas anunciado por Draghi.

En aquel momento, Lagarde señaló ante los eurodiputados que los riesgos a la baja a los que se enfrenta la zona euro "no han desaparecido" y la inflación todavía es "demasiado baja" y está "lejos del objetivo", que es un aumento por debajo pero cercano al 2%.