Brasilia. El crecimiento en el sector manufacturero de Brasil se desaceleró en marzo a su tasa más lenta desde junio del año pasado, mostró el lunes una encuesta a gerentes de compras, y los precios cobrados a los clientes subieron a cerca de sus máximos históricos recientes.

Si bien una brutal segunda ola de la pandemia de COVID-19 afectó la actividad general, el empleo aumentó y las empresas se mostraron más optimistas sobre las condiciones futuras, mostró el último informe del índice de gerentes de compras (PMI) de IHS Markit.

El PMI general cayó a 52,3 en abril desde 52,8 en marzo, el más bajo desde junio. Una lectura por encima de 50 marca expansión, mientras que una lectura por debajo significa contracción.

"Los participantes de la encuesta ven una luz al final del túnel, y muchos esperan que una mayor disponibilidad de vacunas ayude a frenar la propagación de la enfermedad y (levante) las restricciones. La confianza empresarial mejoró (...) apoyando la creación de nuevos empleos", dijo Pollyanna de Lima, directora asociada de economía de IHS Markit.

"La inflación siguió aumentando, y los productores de bienes elevaron sus tarifas a la tercera tasa más alta en los más de 15 años de historia de la encuesta", dijo, citando una escasez global de materias primas.

El índice de empleo de IHS Markit volvió a subir por encima del umbral de 50,0, a 51,8 desde 48,5, mientras que el índice de producción futura subió.