Jackson Hole. La Reserva Federal quiso hacer dos cosas cuando recortó las tasas de interés por primera vez en una década en julio: respaldar la economía y aumentar las expectativas de inflación.

Pero desde el punto de vista del mercado, ninguna de las perspectivas se ve muy bien. Las condiciones del mercado se han puesto más duras y los datos apuntan a una menor inflación.

Las autoridades de la Fed, economistas y otros funcionarios se reúnen esta semana en la conferencia anual de Jackson Hole, Wyoming, un escenario bucólico para una dura discusión sobre si los banqueros centrales pueden retrasar la próxima recesión.

Los recortes de las tasas de interés pueden tomar meses para estimular el crecimiento. Aún así, el compromiso verbal de las autoridades para sostener la expansión económica más larga registrada en Estados Unidos, respaldada por un reciente recorte del costo del crédito, probablemente hizo más barato para las empresas y los consumidores endeudarse este año.

"Mi mayor preocupación es la eficacia de los recortes o de menores tasas", dijo Jason Brady, CEO de Thornburg Investment. "La Fed tiene un contexto económico muy variable, que no respalda tanto el 2% de inflación o mucho crecimiento real".

Lo que no está claro es si los recortes de tasas de la Fed por sí solos pueden calmar los temores de los mercados sobre la recesión, que han aumentado en medio de una reciente escalada en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y convencer a suficientes inversores de que su evasiva meta de inflación es alcanzable.

"Hay una comprensión tácita de al menos la mayoría de los participantes del mercado de que cualquier recorte de tasas que decida la Fed -o incluso si decide embarcarse en un alivio cuantitativo- no será una fuerza compensatoria adecuada a los aranceles", dijo Kristina Hooper, jefa de estrategia global de mercados de Invesco.

Desde el recorte de tasas de julio, los mercados han enfrentado problemas bajo la presión de las tensiones comerciales entre Washington y Pekín y señales de una desaceleración mundial. Eso ha empeorado una serie de indicadores de mercado, desde acciones a precios de bonos corporativos, que influyen en el crecimiento económico.

Las autoridades querían calmar a los mercados, facilitar el préstamo y dar más razones para gastar. Sin embargo, la medida de las condiciones financieras de Goldman Sachs ahora es más severa que antes del recorte de tasas de julio.

"Mi mayor preocupación es la eficacia de los recortes o de menores tasas", dijo Jason Brady, CEO de Thornburg Investment Management. "La Fed tiene un contexto económico muy variable, que no respalda tanto el 2% de inflación o mucho crecimiento real".

El banco central también espera que la reducción de los tipos ayude a alcanzar el objetivo de 2% en inflación. En su última reunión, algunos funcionarios de la Fed temían que las personas comenzaran a pensar que los precios caían, lo que en teoría podría causar que se estanquen.

Sin embargo, los inversores no ven los esfuerzos del organismo para impulsar la inflación como particularmente creíbles. Los niveles esperados en cinco años comenzando en 2024 se hundieron a un mínimo de dos años de 1,71% tras la última baja de tasas, según una medida seguida de cerca basada en precios de mercados.

"Lo que el mercado descuenta para la futura inflación es simplemente que será muy baja", aseguró Leslie Falconio, estratega senior de UBS Global Wealth Management. "Verán un cambio grande al alza en la inflación debido a los aranceles y más alivio por parte de la Fed".

Pero no todos están convencidos. Adam Posen, exautoridad del Banco de Inglaterra y actual presidente del Peterson Institute, dijo que se podría estar muy concentrado en tratar de lograr que los inversores y otras personas eleven las expectativas inflacionarias en un mundo en que otras presiones podrían estar manteniendo los precios bajo control.