Cleveland. Las tasas de interés podrían tener que "subir un poco" si la economía estadounidense muestra el desempeño esperado, dijo una autoridad de la Reserva Federal este jueves.

La presidenta de la Fed en Cleveland, Loretta Mester, indicó que respalda la decisión del banco central estadounidense de mantener estables las tasas por el momento entre el 2,25% y el 2,5%, pero que espera que la desaceleración del primer trimestre en Estados Unidos sea "temporal".

"Puede que hayamos terminado con las alzas de tasas en este ciclo", dijo en declaraciones preparadas para un discurso en Columbus, Ohio.

"Es posible, pero si la economía tiene un buen desempeño, creo que lo más probable es que -con un repunte del crecimiento hasta o algo por encima de su tendencia, una continuada solidez en los mercados laborales y una inflación cercana al 2%- la tasa de fondos federales deba moverse algo por encima de los niveles actuales", afirmó.

Mester, que no tiene voto en las decisiones de política este año, dijo que la Fed adoptará decisiones sobre cómo hacer una transición en sus tenencias de activos hasta tener sobre todo bonos del Tesoro "en las próximas reuniones".

Mester, que no tiene voto en las decisiones de política este año pero participa en las deliberaciones, dijo también que la Fed adoptará decisiones sobre cómo hacer una transición en sus tenencias de activos hasta tener sobre todo bonos del Tesoro "en las próximas reuniones".

Varias autoridades de la Fed han aprovechado sus discursos y entrevistas en los últimos días para combatir la visión creciente en los mercados financieros -defendida por el gobierno de Donald Trump- de que la entidad tendrá que rebajar finalmente las tasas.

Mester señaló que sus contactos empresariales en el distrito cubierto por su banco -que se extiende por Ohio y partes de Pensilvania, Kentucky y Virginia Occidental- están reportando una mejora de los negocios tras la desaceleración de fines del año pasado.

Esta fortaleza podría contrarrestar la desaceleración que ve en Europa y China, comentó. No obstante, la incertidumbre sobre las negociaciones comerciales entre Washington y Pekín podrían afectar aún al gasto empresarial, dijo.