Ciudad de México.- En un inicio agitado de octubre para los mercados, Invex, institución mexicana de banca múltiple, aseguró que el panorama para la economía y los mercados es desalentador, tanto en el contexto local como el global. La empresa financiera señala el deterioro económico por presiones comerciales como el mayor de los problemas.

“El desempeño económico mundial continúa deteriorándose debido a las constantes presiones comerciales que vulneran al comercio, la actividad industrial mundial y perturban la inversión. Esto se traduce en contracciones de la demanda interna y externa para diversas economías alrededor del mundo”, explicó en un análisis.

Los expertos de Invex destacaron que en la economía mundial prevalece el sentimiento de desconfianza e incertidumbre. Además, que la sensibilidad de los mercados y los indicadores económicos ante los conflictos políticos y comerciales han resultado en menores expectativas de crecimiento para la economía global. 

Para México, octubre se inició con un indicador de confianza empresarial a la baja, donde lo más golpeado son las perspectivas de inversión, de acuerdo con la más reciente encuesta del Inegi. En construcción, la confianza se redujo en 7.8 puntos en su comparativo anual, mientras que en el comercio cayó 4.0 puntos y, en el sector manufacturero, 3.1 puntos.

Al mismo tiempo, las perspectivas de creación de empleo no son satisfactorias: los especialistas consultados por Banxico mostraron poco optimismo por onceavo mes consecutivo y prevén para el cierre de año la creación de 13,000 plazas menos que las proyectadas en agosto.

Potencias presionadas

De acuerdo con Invex, la alta apertura comercial de Europa hace frágil a ese bloque económico ante la guerra comercial entre China y Estados Unidos. A esto se suman las tensiones políticas generadas por el Brexit. La situación se ha traducido en una pérdida de dinamismo económico en el continente, sobre todo en Italia, Alemania y Reino Unido.

Para la economía de Estados Unidos, los especialistas de Invex prevén un panorama complejo. “Los componentes de la demanda muestran desaceleración por un significativo freno de la inversión y la caída de las exportaciones como consecuencia de la guerra comercial, la presión arancelaria y la fortaleza del dólar”. 

“Nuestro estimado para el crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto) de Estados Unidos en 2019 se ajusta de 2.6% a 2.4% y el estimado para 2020 se mantiene en 1.9%. Sin embargo, ajustes en las expectativas dependerán de las negociaciones con China, el T-MEC y del juicio político del presidente Donald Trump”.

México, en dificultades

Para México el panorama no es diferente, destaca el análisis, que menciona la cifra más reciente del Indicador Global de Actividad Económica (IGAE). El indicador muestra un deterioro pronunciado en la economía, por una menor actividad industrial y de los servicios, un cauteloso consumo privado y la contracción de la inversión. 

“Las perspectivas para la economía nacional mantienen un tono desalentador para los próximos meses. Aunado al deterioro de la construcción y de la actividad industrial, la demanda interna podría continuar con contracciones porque los riesgos sobre sus componentes, en especial el consumo, siguen latentes”, explicó.

En cuanto el tipo de cambio, se esperan pocos movimientos al alza y que el resto del año la paridad peso-dólar presente un movimiento lateral, “sin descartar algunos episodios de presión, pero con el ancla que se mantiene con el diferencial entre las altas tasas de interés locales y las bajas tasas de Estados Unidos”.