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México: ¿deben subir los precios en 2011?
Lun, 14/03/2011 - 10:32

Iván Franco

México: mercados de consumo antes y después de la crisis
Iván Franco

Economista del ITAM (México), con estudios de Econometría en la misma institución. Es consultor de negocios para diversas organizaciones en America Latina. @IvanFranco555

Sabemos que en México existen presiones inflacionarias derivadas de los aumentos en los precios internacionales de algunos bienes como los granos. Pero antes de pensar en un traslado completo a los precios de productos finales, en particular de los alimentos procesados, debemos considerar que en un mercado competitivo y con una economía recuperándose, la fijación de precios de la mayor parte de los productos de consumo final pasa por un proceso que se podría denominar de filtración, donde parte de los incrementos en los costos de producción y de distribución pueden ser internalizados a lo largo de la cadena de valor, dejando al final un remanente que es el que efectivamente se traslada al consumidor y que es el necesario para seguir siendo rentables. Este y otros factores hacen que tanto los niveles de precios al consumidor como sus incrementos sean en general más bajos de lo que se piensa.

Cuando aumentan los costos de producción y de distribución existen dos opciones para las empresas, subir los precios al consumidor o dejarlos estables. Si las empresas deciden aumentar sus precios, necesitan una sólida posición en el mercado para no perder lealtad en el consumo ni clientes. Por el contrario, si dejan sus precios estables, necesitan ajustar internamente su estructura de costos para mantenerse rentables. Si logran lo segundo, casi automáticamente ganan participación de mercado a la competencia. Esto es lo que en realidad está sucediendo hoy en día, incluso con las presiones alcistas en precios de los alimentos y algunos commodities a nivel global. Por ello, los mercados tienden a concentrarse en las empresas más fuertes y no al revés.

Hay algunas razones para afirmar que los precios generales de los alimentos y las bebidas no crecerán desmesuradamente en 2011. En primer término, en la cadena de producción y comercialización de la industria ocurren diversos acomodos que pueden contribuir a mantener precios estables al consumidor final.

1. Con el crecimiento acelerado de los canales minoristas de bajo costo y de descuento, como el caso de Bodega Aurrerá y todos sus seguidores, la mezcla de precios nominales de alimentos y bebidas muy probablemente tiende a presionar a la baja el precio promedio general en canales minoristas. Este tipo de tiendas ofrecen los mismos productos básicos a precios menores que otros formatos, como las conocidas tienditas o los supermercados.

2. Después de la crisis, una buena parte de las empresas líderes en la industria entendieron que el consumidor cambio su perspectiva de gasto discrecional y a veces poco meditado, hacia una de mayor racionalización y control. Además, el consumidor actual está en posibilidad de literalmente castigar a aquellos productores y distribuidores que suban sus precios libremente. Con un consumidor altamente sensible a incrementos en los precios de alimentos y bebidas y, una buena oferta y segmentación de productos de menor precio, las personas pueden sustituir marcas más costosas por otras más económicas, como es el caso de las marcas libres. 

3. Estimamos que el margen de utilidad a lo largo de toda la cadena de distribución alcanza hasta 40% para alimentos y bebidas. Por ende, un incremento en los costos de producción digamos de 1% adicional a lo presupuestado, en muchos casos puede absorberse por este margen de comercialización. Los productores y distribuidores mejor posicionados tienen flexibilidad y pueden optar por una estrategia de venta agresiva en volúmenes y dejar en segundo plano las ventas en valor. Esto lo han hecho más a raíz de la crisis.

4. Por lo general las empresas líderes en el sector de alimentos procesados están continuamente innovando, reduciendo costos y haciendo eficientes sus procesos. Esto junto con las coberturas que realizan ante las eventualidades y riesgos internacionales les da un margen para maniobrar cuando los precios de las materias primas aumentan.

Los aumentos en los precios internacionales de materias primas son una realidad, así como la rivalidad en el espacio de cultivo para alimentos, los problemas climatológicos y los riesgos en la seguridad alimentaria. No obstante, esto es un problema estructural y debe abordarse como tal. En el caso de los precios de alimentos en Mexico, la situación es coyuntural y puede enfrentarse de una manera eficiente con las medidas señaladas. Por ello, es muy importante analizar el proceso de fijación y de aumento de precios al consumidor antes de pensar en posibles incrementos desmesurados en los precios, ya que en los mercados existe un gran abanico de opciones y estrategias con las cuales jugar y salir ganando. 

Finalmente, para que la inflación sea mejor controlada es siempre mejor contar con mercados competitivos, reglas claras y autoridades competentes que monitoreen continuamente los abusos e informen al consumidor.

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