Ciudad de México. México obtuvo en el segundo trimestre un superávit de US$5.143 millones en su cuenta corriente, el mayor desde que iniciaron los registros en 1980, favorecido por mayores exportaciones y captación de remesas, así como por una baja en las importaciones, mostraron este viernes datos del banco central.

Las exportaciones en el periodo fueron de US$119.222 millones mientras que las importaciones sumaron US$114.260 millones, según un reporte del Banco de México.

En tanto, las remesas alcanzaron US$9.403 millones, un crecimiento anual del 3,8% y del 18,8% frente al primer trimestre.

"Hay una caída muy fuerte de las importaciones no petroleras y básicamente eso es lo que explica que haya un superávit", dijo Benito Berber, economista en jefe para América Latina en Natixis.

"Hay una caída muy fuerte de las importaciones no petroleras y básicamente eso es lo que explica que haya un superávit", dijo Benito Berber, economista en jefe para América Latina en Natixis.

"Esta caída implica es que tal vez el consumo en México no está tan fuerte o que en los próximos meses haya una desaceleración muy fuerte del consumo privado", añadió.

En el segundo trimestre, la balanza de mercancías no petroleras mostró un superávit de US$10.811 millones, un crecimiento del 270% frente al primer trimestre y del 297% anual.

A su vez, la balanza de mercancías petroleras mostró un déficit de US$5.849 millones, un aumento del 23,5% frente al trimestre previo y del 7.0% anual, de acuerdo al reporte del banco central.

Como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), el superávit de la cuenta corriente se ubicó en 1.6% en el segundo trimestre de 2019, nivel que se compara con el déficit de 1,1% del PIB registrado en el mismo periodo de 2018.