Buenos Aires. El ministro de Hacienda de Argentina, Nicolás Dujovne, aseveró este miércoles que la inflación en el país está comenzando a desacelerarse, al tiempo que previó un crecimiento de la economía por encima de las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el año 2020.

El ministro ofreció sus declaraciones en el marco de la 54ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercado Común del Sur (Mercosur) que se celebra en la provincia argentina de Santa Fe, al centro del país.

Allí se refirió al dato ofrecido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que ubicó a la inflación de junio en 2,7%, la más baja en lo que va del año.

"Hay un proceso sólido de desinflación, y en el mes de julio vamos a volver a ver una baja de la inflación, aunque reconociendo que estamos en niveles muy altos", dijo a los medios el titular de Hacienda.

El ministro atribuyó el descenso inflacionario a la política monetaria y fiscal que mantienen conjuntamente el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el gobierno argentino.

El ministro atribuyó el descenso inflacionario a la política monetaria y fiscal que mantienen conjuntamente el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el gobierno argentino.

Asimismo, el funcionario previó un año 2020 de mayor crecimiento dentro de la economía doméstica, sin reducir la perspectiva de aumento del Producto Interno Bruto (PIB), que el Ejecutivo se estima en 3,5%.

"Nuestra previsión de crecimiento del año próximo se basa en nuestra evaluación de qué va a ocurrir con Argentina una vez que se disipe la incertidumbre política, una vez que el presidente Mauricio Macri sea reelecto por los argentinos y continuemos con este proceso de transformación y cambio en nuestro país", sostuvo Dujovne.

El FMI recortó la previsión de crecimiento para el país sudamericano de 2,2% a 1,1%, al tiempo que aumentó la estimación de caída del PIB para el año corriente de 1,2% a 1,3%.

La nueva previsión del organismo financiero se dio días después de la aprobación de un nuevo desembolso de US$5.400 millones, que forma parte del Acuerdo Stand-By de acceso elevado firmado con Argentina el año pasado por un financiamiento de unos US$50.000 millones.