El ministro de Hacienda de Colombia, José Manuel Restrepo, solició este martes tener prudencia en el manejo de la tasa de interés para evitar "ahorcar" la recuperación de la economía. Es que el Banco Central colombiano subió en 50 puntos base el tipo de interés de referencia a un 2,50% en su reunión de finales de octubre. Fue una decisión dividida entre los siete miembros del directorio debido a las crecientes expectativas de inflación en medio de una recuperación económica mayor a la esperada.

Antes, en septiembre, el Banco Central había iniciado el ciclo alcista de la tasa con un alza de 25 puntos base, tras haberla mantenido estable por un año.

"Hay que tener la prudencia de no terminar ahorcando con un incremento de las tasas de interés la reactivación y el crecimiento de la micro y de la pequeña empresa de nuestro país que ha tenido un nivel de endeudamiento mayor incluso recientemente", señaló Restrepo en un foro virtual de Bancolombia.

Tras el incremento de octubre, crecieron las expectativas entre los analistas de que la autoridad decida en su último encuentro del año -en diciembre- subir su tasa de nuevo en medio punto porcentual. En noviembre no habrá reunión monetaria.

"De la misma manera hay que tener el cuidado de que los aumentos en tasas de interés estén en correspondencia con la realidad propia de las expectativas de precios", agregó el ministro, quien además es uno de los siete miembros del colegiado del Banco Central en representación del Gobierno.

En un reciente sondeo de Reuters, las expectativas de inflación total para este año repuntaron a un 4,97%, desde el 4,71% en la muestra del mes anterior, lejos de la meta puntual del Banco Central de 3%.

En la misma línea, las proyecciones de inflación para el cierre de 2022 ascendieron a un 3,50%, con respecto al 3,41% en la encuesta previa.

Por su parte, el gerente el Banco, Leonardo Villar, indicó que el organismo está reaccionando a los cambios en las expectativas sobre la inflación y el mayor dinamismo de la economía.

"Las circunstancias han cambiado (...) nosotros no podemos seguir actuando como si estuviéramos en la mitad de la crisis cuando la economía está creciendo casi 10% y las presiones inflacionarias empiezan a reflejarse y además tenemos un déficit en cuenta corriente que no es despreciable", explicó.

El equipo técnico del Banco Central revisó a finales de octubre su proyección de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) para este año a un 9,8%, desde una previa de 8,6%.