Santiago. Las monedas de la región se moverán esta semana al ritmo de las cotizaciones del dólar a nivel global, en un escenario de escalada de la guerra comercial entre Washington y Pekín y de perspectivas de menores tasas de interés a nivel global.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a agitar a los mercados financieros la semana pasada al asegurar que mientras se realizan negociaciones con China impondrá aranceles del 10% sobre productos importados desde el gigante asiático valorados en US$300.000 millones a partir del 1 de septiembre.

Como respuesta, el nuevo embajador de China ante Naciones Unidas, Zhang Jun, dijo este viernes que si Estados Unidos quería una guerra comercial, "entonces la pelearemos", y advirtió que Pekín está preparado para tomar contramedidas.

Además, la decisión de Trump se conoció un día después de que la Reserva Federal rebajara las tasas de interés por primera vez desde 2008, en una decisión ampliamente esperada. Sin embargo, el jefe de la Fed, Jerome Powell, enfrió las expectativas de que el organismo se esté embarcando en un largo ciclo de alivio monetario.

El peso chileno continuará bajo presión a la espera de una respuesta más concreta de China a las amenazas de Trump y en medio de la entrega de datos económicos del gigante asiático.

Los titulares externos impulsaron a los activos considerados seguros, por lo que las monedas de la región sufrieron frente al billete verde, especialmente en las operaciones del viernes.

En medio de ese contexto, el peso mexicano, que perdió un 0,55% a 19,3320 unidades por dólar en la última sesión de la semana pasada, "podría operar entre los 19,10 y los 19,50 pesos por dólar", según Alejandro Padilla, director de estrategia de Mercados de Grupo Financiero Banorte.

"Lo más importante para los inversionistas vendrá de las decisiones de política monetaria de diversos bancos centrales (incluido Banxico), que podrían unirse a esta inercia de mayor estímulo que hemos visto en las últimas semanas. Además, habrá un especial énfasis en cualquier noticia sobre la relación comercial de Estados Unidos y China", agregó Padilla.

El real de Brasil, en tanto, acumula cinco sesiones de pérdidas y en la semana pasada se desvalorizó un 3,13%.

"Sin desencadenantes locales significativos en el horizonte, la dirección del real será dictada por el dólar a nivel general", escribieron analistas de Citi.

Mientras, el peso chileno retrocedió este viernes a su menor nivel en casi tres años y medio, a 713,00 unidades por dólar comprador y 713,30 unidades vendedor. La semana pasada perdió un 2,54%.

El peso chileno continuará bajo presión a la espera de una respuesta más concreta de China a las amenazas de Trump y en medio de la entrega de datos económicos del gigante asiático.

"El dato más importante es el día miércoles, que será sobre la balanza comercial de China, donde el pronóstico se sitúa por debajo del mes anterior. Un panorama no muy bueno para las materias primas, en particular el cobre", dijo Luis Alberto Reyes, analista de Mercados G.

"De todos modos, hay que ver muy de cerca el fuego cruzado entre ambas potencias. Se espera un rango de resistencia para el dólar/peso en 715, el máximo alcanzado a finales de mayo, además de un soporte en 701,1", agregó.

El peso argentino, en tanto, transitará una semana difícil y con marcada volatilidad ante las elecciones primarias que se desarrollarán el domingo de cara a las presidenciales de octubre, donde el mandatario Mauricio Macri buscará su reelección.