Lima. Ante la pandemia del coronavirus, la cuarentena es una medida eficaz para detener su avance, pero esta tiene un costo en la actividad económica de un país. ¿Cuán preparados estamos para reducir su impacto y mantenernos en buen pie?

El vicepresidente del grupo Moody’s Investors Service, Jaime Reusche, dijo a El Peruano que el país es uno de los más estables en Latinoamérica gracias a su solidez macrofiscal.

–¿Cómo observas las medidas adoptadas por el Gobierno?

–Son bastante apropiadas, considerando el alto índice de contagio que tiene esta enfermedad. Tendrán un costo económico elevado, pero adoptar medidas menos severas sería extremadamente peligroso porque el contagio sería más rápido en la población y colapsarían los servicios de salud como sucedió en Italia. Es un gran sacrificio, pero el Perú pasó antes por crisis de salud y salió fortalecido a despecho del costo humano y económico.

–¿Qué efecto tendrá en la economía peruana?

–Se vive una situación delicada, el impacto va a ser severo. Nuestra proyección de crecimiento de la economía es de 3% para este año, pero evaluamos recortarla a 1.5%, posiblemente hasta un poco más bajo que eso dependiendo de cuánto dure la crisis. En el 2009, durante la crisis financiera global, la economía se expandió apenas 1%.

"La demanda interna estará bastante golpeada, el gasto de Gobierno es prácticamente el único pilar que la sostenga, pero es muy tenue el efecto que pueda tener para mantener por sí sola a la actividad", considera el vicepresidente del grupo Moody’s Investors Service, Jaime Reusche.

–La ministra Alva refirió que hay espacio fiscal para enfrentar esta emergencia. ¿Qué opinas al respecto?

–Concuerdo con la titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), María Antonieta Alva, respecto a que el Perú es uno de los pocos países en la región que tiene el espacio fiscal para enfrentar los efectos de esta enfermedad. El hecho que el MEF haya decidido adoptar medidas rápidas para tratar de paliar el efecto económico, sobre todo a los sectores más vulnerables, resalta la prudencia y lo proactivos que son los tecnócratas peruanos. Muchos países siguen diseñando medidas fiscales, pero el tiempo les gana.

La articulación y coordinación de las medidas que restringen el movimiento de personas y las que está adoptando el MEF son notables. Reaccionar de manera inmediata con estos bonos es costoso, pero necesario. En estas situaciones se demuestra lo valioso de tener el espacio fiscal, los colchones de liquidez y autoridades económicas listas para reaccionar. Una vez que pase el shock, será importante reconstruir el espacio fiscal que se entrega en esta ocasión. 

–¿Cuáles serán los motores de la economía durante esta crisis sanitaria?

–La demanda interna estará bastante golpeada, el gasto de Gobierno es prácticamente el único pilar que la sostenga, pero es muy tenue el efecto que pueda tener para mantener por sí sola a la actividad. Por el lado externo las exportaciones se contraerán por efecto precios y menor demanda global.

Las importaciones deberían reaccionar de manera similar, contrayéndose, lo que da alivio aritmético, pero no real. Va a ser un año muy duro y todo depende de qué tan rápido se normalice la situación. Esperemos que para la segunda mitad se dé un repunte que debería ser importante, pero persiste la incertidumbre de cuándo se dará la recuperación.

Perspectiva internacional. Respecto a los mercados financieros globales, Reusche refirió que es probable que se mantenga la volatilidad extrema. Asimismo, el impacto sobre las calificaciones de los mercados emergentes está por verse, porque las cuentas fiscales de decenas de países se debilitarán.

“Aquí es donde el Perú tiene la flexibilidad de usar los recursos fiscales que tiene en varios fondos y que afuera es visto como uno de los mercados emergentes más sólidos de la región. En términos relativos, el Perú se ve como uno de los más estables, sino el más estable, en Latinoamérica gracias a su solidez macrofiscal y la credibilidad que tienen sus autoridades económicas”, puntualizó.