Managua. El Gobierno de Nicaragua cuantificó este lunes en casi US$1.000 millones los daños a su economía producto de las protestas antigubernamentales entre abril y julio, y agregó que casi 120.000 empleos se perdieron durante ese periodo.

La Cancillería nicaragüense precisó en un comunicando que las afectaciones suman US$961 millones durante aquellos meses. La mayor pérdida -US$525 millones- corresponde al sector transportes, seguido del turismo -US$231 millones- y del sector público -US$205 millones-.

"El pueblo de Nicaragua fue sometido a un intento de golpe de Estado por grupos políticos disfrazados de organizaciones no gubernamentales, asociados al crimen organizado y financiados desde el exterior", dijo el comunicado.

Desde mediados de abril, Nicaragua se encuentra sumida en una crisis que comenzó con protestas contra una reforma al sistema previsional, pero que pronto se extendió a demandas más amplias como el cese a la represión, liberación de "presos políticos" y la renuncia del presidente Daniel Ortega.

Debido a las protestas, el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua caerá un 4% en 2018, según cálculos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los opositores, que continúan con manifestaciones esporádicas de cuando en cuando, acusan al mandatario izquierdista de ser el responsable de gran parte de las más de 500 muertes que, aseguran, han dejado los siete meses de manifestaciones.

Diversos grupos de derechos humanos y la ONU han pedido a Ortega el cese de la "represión" y aseguran que se han cometido violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, han desestimado las acusaciones y aseguran que han fallecido menos de 200 personas, 23 de ellos policías.