Ciudad de México. El líder de los diputados de Morena, el partido del presidente electo de México, dijo este viernes que no habrá más "sorpresas" luego de que el agrupación política presentó en la víspera una inesperada iniciativa para limitar las comisiones que cobran los bancos, una noticia que tumbó los mercados.

Mario Delgado, coordinador del partido del izquierdista Andrés Manuel López Obrador en la Cámara baja, dijo que la agrupación actuará con "prudencia" luego de que este jueves presentó en el Senado un proyecto que busca que los bancos bajen o no puedan cobrar cargos por algunos servicios, citando abusos en perjuicio de los mexicanos.

Según el organismo defensor de los usuarios del sistema financiero, Condusef, en promedio el 30% de los ingresos de los bancos en México provienen de cobrar comisiones, aunque algunos analistas creen que el porcentaje es mayor.

El plan contaría con el respaldo de millones de clientes bancarios mexicanos, aunque la forma de llevarlo a cabo inquietó a los inversionistas.

"Los mercados están muy sensibles y hay que tener prudencia en lo que se está presentando en las cámaras, porque sí tiene otro peso lo que presenta Morena por la mayoría que representa", dijo Delgado a la cadena Televisa. Morena y sus aliados tienen mayoría en ambas cámaras del Congreso.

"Los mercados están muy sensibles y hay que tener prudencia en lo que se está presentando en las cámaras, porque sí tiene otro peso lo que presenta Morena por la mayoría que representa", dijo Delgado a la cadena Televisa.

"El objetivo ahora es mantener la estabilidad en los mercados financieros (...) Hay que hacerlo de otra manera, mantener el diálogo, que no haya sorpresas", destacó.

Tras la presentación el jueves del proyecto de reforma de ley las acciones de los bancos se desplomaron, causando una caída de casi un 6,0% de la bolsa local, la mayor desde agosto de 2011, y golpeando a la moneda local, el peso.

La caída bursátil fue la segunda en menos de dos semanas luego de una sacudida de los mercados a fines de octubre cuando López Obrador, quien asumirá el 1 de diciembre, anunció que cancelará la construcción de un aeropuerto capitalino, un proyecto de US$13.300 millones.

La propuesta de bajar comisiones presentada por el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, también pareció sorprender al equipo económico de López Obrador.

El próximo secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, intentó calmar las aguas este jueves por la noche informando que su equipo había contactado a líderes del Congreso para organizar un esfuerzo coordinado a fin de tener consultas previas sobre iniciativas que puedan afectar a las finanzas públicas.

"¿Qué sigue?". Para Grupo Financiero Banamex, que opera el tercer mayor banco de México, la iniciativa fue inesperada.

"Se presentó de forma precipitada, pues ignora las instituciones vigentes para presentar formalmente este tipo de propuestas. Ello explicaría que la iniciativa no tuviera un impacto únicamente sobre los valores ligados a los bancos mexicanos, sino de forma generalizada para los mercados financieros del país", dijo en un reporte a clientes.

Y el esfuerzo por calmar los ánimos parecía insuficiente. El viernes, las acciones bancarias prolongaban las pérdidas, llevando a la bolsa a una caída de más de un 2,0%. El peso, en tanto, cedía 1,0% frente al dólar.

"No calmarán en nada. Han perdido la confianza", dijo Gerardo Sienra, director de ventas institucionales de renta variable de la casa de bolsa Intercam. "Las inversionistas no saben qué sigue y hay flujos de salida. En cualquier momento pueden cambiar las reglas del juego".

Delgado dijo que el polémico proyecto "no está en las prioridades" por ahora, y que se buscará escuchar a todas las partes involucradas en el tema.

Sin embargo, el senador Monreal aseguró que la iniciativa seguirá su proceso en el Congreso.

"El proceso formal ya inició, hay un compás de espera para la dictaminación, vamos a recibir opiniones, ayer me reuní con tres instituciones financieras, de España, Reino Unido y de México", dijo Monreal a Televisa.

"No se pierde nada con platicar con los dueños de los bancos (...) ellos pueden alegar muchas cosas, pero finalmente es una iniciativa que no está muerta", agregó.