Buenos Aires. El presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha afirmado que los acreedores privados están trabajando en encontrar una solución para la reestructuración de deuda, pero ha advertido de que el acuerdo que se alcancen entre ambas partes "no va a hipotecar el futuro de la Argentina".

"Lo que los acreedores corroboran día a día es nuestra voluntad de encontrar una solución. No nos hemos encerrado en dogmas ni en actitudes tercas, lo que sí queremos es garantizar que el acuerdo que hagamos lo podamos cumplir en el futuro", ha indicado el presidente en declaraciones al canal de televisión argentino El Trece.

En esta línea, Fernández ha explicado que el país está "mucho más necesitado" de alcanzar un acuerdo ahora que antes de la propagación de la pandemia, por lo que ha asegurado que la prudencia es necesaria.

"Yo siempre digo lo mismo, yo no tengo ningún interés en decir que resolviste el problema para tu Gobierno y le dejaste el problema al que viene. Yo quiero que esto no sea más un problema para los argentinos, que la deuda no sea un condicionante para el desarrollo de los argentinos", ha agregado.

El mandatario ha reconocido que en las negociaciones entre las partes existen diferentes posturas, entre las que hayan algunas "más tercas, más duras, más firmes y algunos acreedores que hacen más difícil la negociación".

Sin embargo, el presidente ha asegurado que esto forma parte de la propia negociación y el Ejecutivo continuará con las conversaciones y escuchando las contraofertas de los diferentes bonistas. "Estamos trabajando con el ministro (Martín Guzmán) para ver de qué manera podemos acercarnos a la propuesta de ellos sin que esto signifique poner en riesgo el presente y el futuro argentino", ha remarcado.