Lima. Perú "tiene resueltas" la política monetaria y la disciplina fiscal que le brindan la estabilidad macroeconómica que le permite una buena base para avanzar en reformas estructurales, destacó el jefe del Centro de Desarrollo para América Latina y el Caribe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Sebastián Nieto Parra.

Refirió que la OCDE apoyará a Perú en la implementación del Plan Nacional de Competitividad y Productividad, para avanzar en el desarrollo económico y la reducción de la pobreza.

En entrevista exclusiva con el Diario Oficial El Peruano destaca los avances y fortalezas de la economía del país, así como sus retos.

- ¿Cuáles son las fortalezas de Perú frente a los vaivenes de la economía mundial y cómo ustedes nos diferencian del resto de la región?

Un punto fundamental es el mantenimiento de un Banco Central independiente y fuerte; otro punto importante es la disciplina fiscal y además el crecimiento de la clase media. Ahora bien, algo que también mencionábamos en el estudio multidimensional de Perú es todo lo que tiene que ver con el crecimiento de su sector agroexportador, que sirve de lección para América Latina.

- ¿Perú es una referencia en agroexportación?

Páprika, palta, espárragos, uvas y sigue la lista, digamos que hay lecciones interesantes de cómo generar procesos de encadenamiento productivo en sectores que han sido beneficiosos para el país, y el punto fundamental es que todo esto se aproveche para toda la economía y todas las regiones. 

"Por el lado de la política fiscal vemos una deuda pública bastante reducida, en torno al 25% del PIB, y un déficit fiscal relativamente bajo con respecto a países de América Latina". Sebastián Nieto Parra.

Para eso tenemos que ver cómo salimos de estas diferentes trampas que tenemos y que presentamos en el informe de Perspectivas Económicas de América Latina 2019, referidos a la productividad, vulnerabilidad social, institucional y medio ambiente, donde todavía hay un recorrido importante en estos campos.

- ¿La política monetaria y la disciplina fiscal están resueltas en Perú?

Digamos que el pilar básico de estabilidad macroeconómica está totalmente resuelto en Perú. Primero, su tasa de inflación es una de las más bajas de América Latina, salvo las de las economías dolarizadas como Panamá, Ecuador y El Salvador.

Por el lado de la política fiscal vemos una deuda pública bastante reducida, en torno al 25% del PIB, y un déficit fiscal relativamente bajo con respecto a países de América Latina.

- ¿Esta regla fiscal de no exceder un determinado porcentaje del PIB para deuda y déficit fiscal también se ve en otros países de la región?

Chile y Colombia tienen reglas fiscales. Ahora bien, tenemos que pensar en qué tipo de reformas estructurales se necesitan para generar mayor bienestar, y eso está totalmente vinculado con el Plan Nacional de Competitividad y Productividad, en el que sin duda alguna el Consejo Nacional de Competitividad y Formalización es totalmente bienvenido como institución en Perú y donde hay que apostarle a que se implementen las recomendaciones de este consejo.

- ¿El tener resuelto el tema monetario y fiscal nos da un plus para obtener financiamiento en los mercados internacionales en mejores condiciones para el sector público y el privado?

Totalmente, primero la inversión extranjera directa más que financia el déficit en cuenta corriente de Perú y, por otro lado, tenemos que la prima de riesgo de los bonos soberanos peruanos es de las más bajas de América Latina, el EMBI es un reflejo precisamente de que los mercados diferencian y ven con buenos ojos la estabilidad macroeconómica del país.

- Perú ha tenido diferentes gobiernos en las últimas décadas. ¿Esta estabilidad macroeconómica nos ha permitido resistir los embates externos e internos?

Así es, y precisamente un pilar fundamental para el desarrollo que Perú tiene establecido ahora es ir a la siguiente etapa.

- ¿Cuál es la recomendación?

Mantenerlo y buscar avanzar en las reformas estructurales que se necesitan.

Reducción de pobreza. Por otra parte, Sebastián Nieto destaca el avance del Perú en la reducción de la pobreza a partir de su crecimiento económico alcanzado, y las políticas de inclusión social aplicadas en los últimos años.

“Todas estas políticas ayudaron a reducir la pobreza, y en el caso de Perú tuvieron efectos positivos”, subrayó. 

Sin embargo, señaló que el país tiene un camino por recorrer a fin de avanzar en la reducción de la desigualdad de ingresos medidos por el coeficiente de Gini. 

Refirió que si bien el producto interno bruto (PIB) de Perú se ha incrementado notablemente en la última década, estos mayores recursos deben trasladarse a la población con mayor eficiencia del Estado, lo que ahora está contemplado en el Plan Nacional de Competitividad y Productividad.

“A partir de unas bases sólidas por el lado macroeconómico y social que disminuyó la pobreza, ahora, a medida que los ingresos aumentan, nos damos cuenta de que hay que ir más allá del PBI y buscar políticas públicas que ayuden a generar mayor bienestar en la población”, afirmó.

Punto por punto. La incidencia de la pobreza monetaria en Perú se redujo del 42,4% del total de la población el 2007 a 20,5% el 2018, según estadísticas oficiales del INEI.

El PIB de Perú creció de US$102.000 millones el 2007 a US$222.000 millones el 2018, según datos del Banco Mundial. 

La tasa de inflación el 2018 fue de 2,48 % y para el 2019 y 2020 el Banco Central de Reserva proyecta 2%, respectivamente, una de las más bajas de América Latina.