Santiago. Factores como la baja cobertura en seguridad social, inestabilidad en los ingresos y la frecuente rotación entre empleos, son algunos de los principales responsables de las dificultades que tienen trabajadores independientes de América Latina para poder transitar a un empleo formal, según señala la nueva edición de la serie de Informes Técnicos de la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina.

De acuerdo al informe “Rotación ocupacional e informalidad laboral: El caso de los trabajadores independientes en América Latina” , esta categoría ocupacional representa alrededor de un cuarto del total de los ocupados en la región durante los últimos años, generando en países como Argentina, Ecuador o Paraguay, ingresos que representan entre el 50% y 60% del total de los ingresos en los hogares con presencia de un trabajador de este tipo. 

A pesar de esta relevancia, la elevada y creciente heterogeneidad interna de este grupo de ocupados se traduce en baja cobertura de la seguridad social e inestabilidad en los ingresos, entre otros aspectos. 

El informe señala que la frecuente rotación entre empleos que presentan los trabajadores independientes, puede atentar contra su empleabilidad, pues reduce las posibilidades de ir acumulando algún tipo de capacitación específica. 

El informe señala que la frecuente rotación entre empleos que presenta este grupo de trabajadores, puede atentar contra su empleabilidad, pues reduce las posibilidades de ir acumulando algún tipo de capacitación específica. 

Además, destaca que una elevada intermitencia ocupacional podría afectar de manera negativa su bienestar y el de sus familias, en la medida en que implique intensas fluctuaciones de ingresos. Tal situación resulta dificultosa especialmente para las familias de menores recursos, por estar asociada a mayores niveles de vulnerabilidad frente a riesgos sociales. 

El nuevo documento técnico de OIT aporta elementos que resultan valiosos para caracterizar el empleo independiente en América Latina, permitiendo evaluar más exhaustivamente la intensidad y las características de la intermitencia ocupacional en forma comparativa en seis países de América Latina: Argentina, Brasil, Ecuador, México, Paraguay y Perú. 

A partir del estudio de las tasas de salida de los trabajadores independientes vis a vis con la de los asalariados, concluye que los trabajadores autónomos registran niveles de inestabilidad laboral intermedios entre los dos grupos de asalariados: tasas de salida de un puesto más elevadas que las de los asalariados formales, pero inferiores a las de los informales. 

 

 

A su vez, cuando abandonan la ocupación independiente inicial, transitan mayormente hacia otra ocupación independiente, la inactividad o la informalidad, exhibiendo muy bajas probabilidades de ingresar a una ocupación formal, incluso en relación con un asalariado informal. 

Los hallazgos del informe muestran una vez más la relevancia de las políticas productivas y laborales para modificar la estructura económica, generando oportunidades efectivas de empleo productivo en el marco de una agenda de desarrollo sostenible.