El Gobierno peruano, liderado por Pedro Castillo, aún no define cómo elevar los impuestos al clave sector minero y el Fondo Monetario Internacional (FMI) demorará unas semanas más sus recomendaciones en el tema, según señaló este jueves Pedro Francke, ministro de Economía de Perú.

Pedro Francke afirmó, además, que el Gobierno de izquierda que asumió al poder a fines de julio está aún trabajando en el diseño de la reforma tributaria que tendría como piedra angular elevar el numero de contribuyentes y algunas tasas de tributos, entre ellos al sector minero con el asesoramiento del FMI.

El Gobierno envió en octubre al Congreso dominado por la oposición una solicitud de poderes por 120 días para legislar la reforma, en un país con alto nivel de incumplimientos en pago de impuestos, de continúa incertidumbre política y de conflictos sociales por demandas postergadas.

"Para nosotros la reforma tributaria es esencial", dijo Pedro Francke, ministro de Economía de Perú .

"Esperamos que el Congreso, a través de un buen diálogo, logre sacarlo adelante (el pedido de poderes para la reforma) este mes", pidió el ministro en una conferencia con la prensa extranjera.

Francke aseguró que se busca obtener una mayor contribución del sector minero de Perú, el segundo productor mundial de cobre, en momentos de buenos precios de los metales, un plan que ha enojado al las empresas que temen perder competitividad.

"No vamos a cambiar el régimen (minero); en ese sentido allí hay un tema que hay que dejarlo bien claro, se van a mantener los mismos tipos de tributos que existen, pero sí pensamos ajustar algunas tasas", señaló el funcionario sin más detalles.

Anteriormente el ministro había dicho que planea elevar el nivel de regalías y los impuestos al sector. "La misión del FMI va a demorar (su trabajo) todavía algunas semanas más", sostuvo.

El ministro manifestó que se reunió más temprano el jueves con representantes del poderoso gremio de empresas mineras, al que aseguró que la reforma no afectará su competitividad.

Pero el gremio, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, dijo que la reforma tendrá efectos negativos.

"Se pretende desmontar un sistema impositivo que ya beneficia al Estado", dijo el líder del grupo Raúl Jacob, en un comunicado.

El gremio asegura que con los actuales precios, el sector podría pagar en impuestos y regalías unos US$ 21.100 millones (85.000 millones de soles) entre los años 2022 y 2026, más de 2,5 veces de lo recaudado en quinquenios previos.

"Entendemos que pueda haber diferencias de opiniones en este tema, pero nosotros estamos siempre abiertos para mantener el diálogo", afirmó el ministro de economía. El FMI "es la mejor fuente que podemos tener para tomar decisiones en este terreno", señaló.

Francke dijo, también, que los esfuerzos para impulsar programas sociales del presidente Castillo estarían en peligro si el Congreso no aprueba la solicitud del Gobierno de poderes especiales para una reforma tributaria.

"Para nosotros la reforma tributaria es esencial", afirmó.

Francke indicó que un rechazo al plan no impactará en el crecimiento económico ni en la "sostenibilidad fiscal", pero sí en la velocidad de los programas sociales de salud y educación.

"Nuestras proyecciones macro las hemos hecho de manera bastante conservadora, sin considerar esos ingresos tributarios adicionales" de unos US$ 3.000 millones (12.000 millones de soles anuales) que brindaría la reforma, aclaró.