Perú elevó su proyección de crecimiento económico para este año al 10,5% por una fuerte recuperación productiva y mayores precios internacionales de los metales, pese a un escenario de incertidumbre al inicio del gobierno de izquierda del presidente Pedro Castillo.

La nueva estimación oficial para 2021 es mayor a la expansión del 10% proyectada en abril durante el gobierno anterior, sostuvo el Ministerio de Economía y Finanzas. Para el 2022 el Gobierno mantuvo su proyección de crecimiento de 4,8%.

La economía de Perú, el segundo mayor productor mundial de cobre, se contrajo un 11% el año pasado, cuando el país fue duramente golpeado por unas prolongadas restricciones y cierre de actividades productivas debido a la pandemia del coronavirus.

En un informe de nuevas proyecciones macroeconómicas, clave para elaborar el presupuesto público, el ministerio estimó que el déficit fiscal para este año bajará a un 4,7% del Producto Interno Bruto (PIB) desde un 5,4%/PIB proyectado anteriormente.

Para el próximo año el ministerio dijo que el déficit fiscal será de un 3,7%/PIB, mayor a la proyección previa de 3,4%/PIB.

"El déficit fiscal se reducirá gradualmente hasta llegar a 1,0% del PIB en 2025 y en adelante, un año antes que lo previsto anteriormente", afirmó el ministerio en un comunicado.

La recuperación de la economía se produciría además ayudada por un mayor gasto público e inversión. "La inversión privada se ha revisado al alza en línea con la ejecución y crecería 20,0% en 2021 y retornaría a sus niveles pre pandemia", agregó la cartera.

Entre otras proyecciones, el Gobierno de Castillo prevé un superávit en la balanza comercial de US$ 15.450 millones para este año, desde los US$ 11.619 millones anterior, en momentos que los precios de los minerales, principalmente el cobre, se mantienen altos.

El superávit aumentará a US$ 16.740 millones en el 2022, mayor a los 13.008 millones calculados antes, agregó.