El presidente del Banco Central de Perú, Julio Velarde, dijo este martes que está trabajando con varios bancos centrales en el mundo en una moneda digital para un sistema financiero de pagos que a nivel global sería distinto en una década.

Velarde, en una exposición en un foro empresarial, mencionó a países como la India, Singapur y Hong Kong con los que la nación sudamericana viene trabajando en una moneda digital.

"Estamos trabajando con un montón de bancos centrales realmente pensando en una moneda digital que va a ser la que se va imponer en el futuro", dijo el funcionario en el evento.

"No vamos a ser los primeros porque no tenemos los recursos para ser los primeros y afrontar los riesgos, pero sí no queremos quedarnos atras. Al menos estamos al mismo nivel, o tal vez mas avanzados que nuestros pares del mismo tamaño, aunque mas retrasado sí que México y Brasil ", manifestó.

Muchos países evalúan o han establecido el uso de monedas digitales en sus economías, en momentos en que hay una ofensiva mundial contra este tipo de divisas por el temor de que altamente sean volátiles y porque operadas de forma privada pueden socavar su control de los sistemas financieros y monetarios.

El vecino Chile también está discutiendo el lanzamiento de una moneda digital en 2022.

China prohíbe este tipo de transacciones y Estados Unidos ha sancionado a la bolsa de estas divisas por su presunto papel en permitir los pagos ilegales. Actualmente el bitcóin es la mayor criptodivisa del mundo.

Velarde dijo que el mundo financiero está viviendo "muchas innovaciones" y que la idea del país andino es dar los primeros pasos para después "venir con una regulación más concreta".

"Creo que el sistema de pagos que vamos a tener de acá a ocho y 10 años en el mundo va a ser completamente distinto a la actual; incluso parte del debate que se da es que va a ser distinto el sistema financiero", dijo el funcionario.

Perú se encuentra rezagado a nivel regional en el uso de pagos por medios electrónicos y en proporción de depositantes con cuenta en el sistema financiero, porque la informalidad en su economía alcanza a alrededor del 70%, según datos oficiales.