Buenos Aires. El peso argentino se apreció este jueves, por primera vez en la semana, después de que el candidato presidencial opositor Alberto Fernández, que obtuvo una amplia ventaja en las elecciones primarias del fin de semana, dijo que un nivel del dólar a 60 pesos es correcto.

El triunfo de Fernández con un 47,65% de los votos en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), contra el 32,08% del presidente Mauricio Macri, que busca su reelección en octubre, hundió al peso casi un 25% en los tres primeros días de la semana.

"El dólar a 60 (pesos) me parece bien", dijo Fernández en declaraciones a Radio Mitre de Buenos Aires.

La moneda local en el mercado mayorista ganó un 4,88% a 57,10/57,40 unidades por dólar, frente al cierre vendedor de 60,20 de la sesión previa y el mínimo histórico intradiario de 65 unidades el lunes.

El peso había caído el miércoles un 7,14% pese a que el banco central vendió US$248 millones para atender a la demanda, con lo que acumuló ventas por US$503 millones en la semana.

En medio de la crisis, el candidato opositor Roberto Lavagna, el tercero más votado en las primarias -aunque muy lejos de Fernández y Macri-, suspendió el jueves su campaña electoral y pidió a los principales postulantes hacer lo mismo.

"Así como dije que el dólar era un valor ficticio (durante las semanas previas a las primarias), digo que el dólar ahora está en un valor razonable y no tendríamos que dejar que se escape más y tendríamos que lograr que las reservas (del banco central) se preserven", señaló el candidato opositor.

Una cotización de 60 pesos por dólar para el tipo de cambio es exactamente el valor que anticipó un sondeo de Reuters entre casi 20 economistas antes de las elecciones primarias en caso de una eventual victoria de Fernández.

Macri conversó este miércoles con Fernández, quien se comprometió a llevar calma a los mercados que temen por la gobernabilidad de Argentina, ya que las elecciones presidenciales serán en octubre y el nuevo periodo presidencial comienza en diciembre.

"Probablemente, estos gestos sirvan para calmar un poco el ánimo inversor, aunque habrá que ver si alcanza o se requieren medidas específicas", dijo la correduría SBS.

Preocupaciones por reservas. Por otra parte, Fernández se mostró preocupado por el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), que señala que a diciembre podrían quedar reservas netas del banco central de unos US$6.000 millones.

"Eso a mí me alarmó mucho y en este proceso (de caída de los mercados domésticos) podría significar un deterioro mayor", dijo el candidato opositor en las declaraciones radiales.

Las reservas internacionales del banco central se ubicaban en US$64.232 millones al miércoles, según datos provisorios reportados por la entidad monetaria.

El riesgo país argentino, medido por el banco JPMorgan, caía 188 unidades a 1.769 puntos básicos, tras alcanzar el miércoles su máximo desde noviembre de 2008 en 1.960 unidades.

 

La aplastante victoria de la oposición de centroizquierda en las elecciones internas dejó a Macri, el candidato favorito de los mercados, con pocos posibilidades de ser reelecto.

En medio de la crisis, el candidato opositor Roberto Lavagna, el tercero más votado en las primarias -aunque muy lejos de Fernández y Macri-, suspendió el jueves su campaña electoral y pidió a los principales postulantes hacer lo mismo.

El miércoles el presidente anunció varias medidas para aligerar el impacto social que tendrá la reciente devaluación, que tendrá un costo fiscal de 40.000 millones de pesos.

Además, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, dijo el jueves que el Gobierno se hará cargo del aumento que sufran las cuotas de los créditos hipotecarios ligados a la inflación, que se prevé que se acelerará por la caída del peso, hasta fin de año.

"Cuando discutamos el presupuesto veremos cómo continúa la asistencia el próximo año. Así ayudamos a más de 90.000 familias", dijo Macri en su cuenta de Twitter.

A pesar de las medidas anunciadas, decenas de miles de argentinos marcharon en la tarde del jueves hacia la sede del Gobierno para pedir mejores salarios y un aumento de los subsidios a la pobreza.