Río de Janeiro. La economía de Brasil creció un 0,8% en el tercer trimestre del año en comparación con los tres meses anteriores, informó este viernes el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Según la entidad, se trata del mejor resultado trimestral del Producto Interno Bruto (PIB) para este año, mientras que en comparación con el tercer trimestre del 2017, la economía brasileña se expandió un 1,3%.

El IBGE resaltó que la mejora se debe principalmente a la débil comparación con el segundo trimestre, cuando el resultado del PIB creció únicamente un 0,2% por los efectos negativos que provocó la huelga de camioneros a finales de mayo que paralizó el país durante 11 días.

En los primeros tres meses del año, la economía brasileña creció un 1,1% en comparación con igual período de 2017.

Mientras tanto, en el acumulado de los últimos 12 meses, el PIB creció un 1,4% en comparación con los cuatro trimestres anteriores.

Según el IBGE, el PIB brasileño se encuentra todavía en el mismo nivel del primer semestre de 2012, lo que muestra las dificultades del país para dejar atrás la grave crisis económica que sufrió entre 2015 y 2016.

Todos los tres sectores que componen el PIB brasileño tuvieron un resultado positivo en el tercer trimestre.

El sector de servicios aumentó un 0,5% y tuvo el mejor resultado desde el segundo trimestre del año pasado; la industria lo hizo en un 0,4%, el primer resultado positivo este año; mientras que el sector agropecuario aumentó un 0,7%.

En cuanto al consumo de las familias, aumentó un 0,6%, el mejor resultado en un año, mientras que el consumo del gobierno lo hizo en un 0,3% y puso fin a dos caídas seguidas.

Las inversiones subieron un 6,6%, el mejor resultado desde el cuarto trimestre de 2009.

Según el IBGE, el PIB brasileño se encuentra todavía en el mismo nivel del primer semestre de 2012, lo que muestra las dificultades del país para dejar atrás la grave crisis económica que sufrió entre 2015 y 2016.

El año pasado, la economía brasileña logró salir de la recesión al aumentar un 1,1%.

A inicios de 2018, la expectativa era de un crecimiento de alrededor del 3%, pero el mercado financiero rebajó la proyección al 1,39% y el gobierno lo hizo al 1,4%.

La disminución en los pronósticos se debe al alto desempleo que supera los 12 millones de personas, así como a la baja confianza tanto de consumidores como de empresarios.