El presidente del Banco Central de Brasil, Roberto Campos Neto, se mostró sorprendido el miércoles por la persistente presión sobre los precios, que ha provocado una inflación peor a la esperada, y reafirmó el objetivo del banco de reducir la inflación a su rango meta.

Los comentarios se conocen cuando el mercado espera que la inflación del próximo año supere el objetivo del 3,5%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales a cada lado.

"Nos ha sorprendido lo consistentes que han sido algunos choques (de precios)", dijo Campos Neto en una conferencia patrocinada por Bank of America.

"Hemos destacado que nuestro objetivo es llevar la inflación a la meta. Y también hemos destacado que los componentes cualitativos de la inflación han empeorado mucho más de lo que esperábamos", añadió.

En octubre, el banco central subió 150 puntos básicos su tasa de interés a un 7,75%, y anticipó que habrá otra alza este año, intensificando el ciclo de endurecimiento más agresivo del mundo a medida que la inflación se acerca a los dos dígitos.

Pero algunos expertos del mercado han empezado a pensar que se puede necesitar un alza de la tasa aún mayor debido a la persistente inflación y a la incertidumbre en torno a la disciplina fiscal.

Campos Neto dijo que el banco central seguirá buscando el ritmo adecuado de subida de las tasas de interés, evitando los errores de subirlas demasiado rápido o demasiado despacio.