Buenos Aires. El presidente de Argentina, Alberto Fernández, afirmó este martes que el país está "en terapia intensiva, tratando de salir de la enfermedad", al abordar la situación económica nacional.

Argentina "es un país en terapia intensiva, tratando de salir de la enfermedad. Hay que moverse con mucho cuidado. No podés moverte repentinamente sin riesgo de empeorar el cuadro", advirtió el mandatario.

"A veces se mueve sin pensar y los resultados pueden ser peores, por eso les digo a los compañeros que tengan paciencia", dijo Fernández este martes en declaraciones a la radio  "El Destape", de Buenos Aires, que reprodujo la agencia estatal de noticias, Télam.

El jefe de Estado recordó también al expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), fallecido el 27 de octubre de 2010, que este martes cumpliría 70 años.

Kirchner "fue mi último jefe político y nadie me marcó en política como él. Sigo mucho sus enseñanzas y pude aprender mucho de su lógica", lo evocó el presidente.

Fernández dijo que Kirchner "tenía gran racionalidad política, y su liderazgo estuvo dado por la racionalidad de sus acciones, que era lo que esperaba la sociedad".

Argentina, tercera economía de América Latina, registra alta inflación, que acumuló un 53,8 el año pasado, una tasa de desempleo de 9,7% y un índice de pobreza que afecta al 35,4% de la población.

Uno de los principales desafíos del país es la deuda externa.

Según datos de la Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía, a fines de diciembre pasado la deuda bruta de Argentina ascendía a US$323.177 millones, de los cuales unos US$194.000 millones corresponden a deuda en títulos públicos de mediano y largo plazo.