Ciudad de México.- A pocos días de cerrar el primer mes de 2019, la mayoría de los pronósticos de crecimiento económico de México son negativos. Sólo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es optimista, en un inicio de año marcado por nubarrones cargados de noticias oscuras.

En México, el año 2018 terminó con una noticia dolorosa en materia de empleo: en diciembre se dieron de baja 378.561 puestos de trabajo, la mayor pérdida observada en un último mes del año desde que se tiene registro. A esta noticia deben sumarse los problemas derivados por la falta de gasolinas para el consumidor, debido a una estrategia del nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador de combatir el robo de combustible, que según se ha dicho genera pérdidas por unos 60.000 millones de pesos anuales.

Del contexto internacional bastan dos noticias: Estados Unidos arrancó el año con el cierre de gobierno más prolongado en su historia, concluido apenas el viernes por un acuerdo temporal entre el presidente Donald Trump y el Congreso de Estados Unidos. En China, el gobierno publicó sus datos macroeconómicos y mostró que su economía registró el crecimiento más bajo en 28 años. Además, nos encontramos en plena disputa comercial entre Estados Unidos y China, mientras que en Gran Bretaña no logran consensuar una fórmula para despedirse del bloque económico de la Unión Europea.

Comencemos con algo de optimismo. En el Informe sobre la Situación y Perspectiva de la Economía Mundial de las Naciones Unidas para 2019, la ONU mantiene una expectativa de crecimiento de 2,1% para el PIB de México, apoyada en la lucha contra el robo de gasolinas de López Obrador. Esta iniciativa ha provocado dudas sobre las pérdidas económicas generadas ante la imposibilidad de mover mercancías a través de vehículos motorizados en distintos estados del país.

Y ahora, el resto. El FMI actualizó su pronóstico para México y disminuyó su previsión. Al final, la cifra proyectada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) coincide con el dato de la ONU, pero con una rasurada de 0.4 puntos porcentuales, desde 2.5% a 2.1 por ciento. El FMI argumentó “una menor inversión privada”, que estará sujeta al acuerdo comercial T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá.

El peor de los escenarios. El 15 de enero, el Bank of America-Merril Lynch (BofA-ML) calculó que el crecimiento de México podría ser incluso inferior a 2% y llegar hasta 1 por ciento. BofA-ML argumentó una desaceleración económica caracterizada por una elevada incertidumbre ante factores internos y externos.

A esto se suma que, de acuero con el BofA-ML, el primer año de cada gobierno el crecimiento suele ser menor al del resto del sexenio.

“Yo tengo otras cifras”. En respuesta a las previsiones del FMI, López Obrador afirmó el martes que, con base en sus propias cifras e indicadores, como el tipo de cambio que ha recuperado fortaleza frente al dólar, México soprenderá con un crecimiento superior a 2 por ciento. “Veo muy bien el impacto de estas acciones [en materia económica], se han visto bien en el mercado internacional, con inversionistas extranjeros, cada quien tiene su manera de medirlo”, dijo.

En el Presupuesto de Egresos presentado por el equipo económico de López Obrador el 15 de diciembre de 2018, las expectativas fueron más conservadoras. En el documento se proyecta un crecimiento del PIB de entre 1.5% y 2.5% para este año.

En México, bancos apoyaron pronóstico de AMLO. Tras la firma del T-MEC por los poderes Ejecutivos de México, Estados Unidos y Canadá, en octubre pasado, la compañía de servicios financieros BBVA Bancomer proyectó un crecimiento de 2%, de acuerdo con declaraciones que su director general, Eduardo Osuna.

El 16 de diciembre, un día después de la presentación del Presupuesto de Egresos, Gabriel Casillas, director general de Análisis Económico y Relación con Inversionistas de Grupo Financiero Banorte calificó como creíble la proyección de 2% que prometió el Ejecutivo mexicano.

Esto apenas va comenzando. El año y el ejercicio del nuevo equipo de gobierno. En unos meses, las instituciones financieras volverán a revisar sus previsiones y podría haber nuevos ajustes. Hacia arriba o hacia abajo. 2019 comienza con bastante turbulencia.