Buenos Aires. El riesgo país argentino volvía a renovar este martes niveles máximos durante el Gobierno de Mauricio Macri, un mandatario de centroderecha que asumió el poder en diciembre de 2015, como reflejo a las dudas de los inversores sobre el desenvolvimiento de la tercera economía de la región y de cara a las elecciones presidenciales de octubre.

En su afán por controlar una preocupante escalada inflacionaria en un contexto recesivo, el Gobierno reforzó controles sobre el comercio de productos en busca de detener el descontento de la población.

El riesgo país argentino elaborado por el banco JP.Morgan subía 21 unidades, a 866 puntos básicos a las 17.05 hora local (2005 GMT), sus niveles máximos desde 2014. Los bonos soberanos extrabursátiles promediaron una merma del 0,3%, encabezados por la tendencia negativa de las emisiones dolarizadas.

“La caída de los activos financieros argentinos es solo el reflejo de las dudas políticas vigentes”, dijo la consultora Delphos Investment, y añadió que “el planteo político impuesto por el oficialismo lleva a una dinámica perversa. Por ahora no se ven disparadores positivos que puedan alterar este círculo vicioso”.

El peso en la plaza interbancaria se apreció un leve 0,21%, a 42,38/42,43 por dólar, mientras que la moneda en la franja informal mejoró un 0,69%, a 43,55/43,75 unidades con reducidos negocios.

“Los bonos cortos exhiben rendimientos del 16%, lo cual se complementa con un riesgo país y los CDS (Credit Default Swaps) por las nubes que hasta ahora no permiten vislumbrar un regreso al crédito voluntario externo, crucial para el programa financiero a partir del 2020 cuando se agoten los recursos del FMI”, dijo Gustavo Ber, analista de Estudio Ber.

El peso en la plaza interbancaria se apreció un leve 0,21%, a 42,38/42,43 por dólar, mientras que la moneda en la franja informal mejoró un 0,69%, a 43,55/43,75 unidades con reducidos negocios. Los exportadores cerealeros promedian la liquidación de unos US$100 millones diarios, dijeron operadores.

Las transacciones a futuro del peso se anotaban en baja a 59,40 por dólar para fin de diciembre y a 61,05 pesos para enero de 2020, pese a una batería de medidas del banco central (BCRA) para dar previsibilidad al mercado y domar la galopante inflación.

El índice bursátil S&P Merval avanzó un 0,50%, a un cierre provisorio de 30.939,73 unidades, en un reacomodamiento de precios contra la caída del 3,71% de este lunes, cuando el mercado retrocedió a niveles similares a los de fines de diciembre y comienzos de enero.