Ciudad de México.- Frente a un presupuesto austero y sin recursos en inversión, el sector privado seguirá desempeñando el papel de promotor de la actividad económica, por lo que urge que el gobierno federal  genere un ambiento de negocios en el que las empresas y personas se desarrollen eficientemente.

Frente a un presupuesto austero y sin recursos en inversión, el sector privado seguirá desempeñando el papel de promotor de la actividad económica, por lo que urge que el gobierno federal  genere un ambiento de negocios en el que las empresas y personas se desarrollen eficientemente.

Los datos del presupuesto de egresos anticipan que para el 2019 el gasto del sector público en inversión física representará 2.7% del PIB, porcentaje que se mantiene sin cambio desde 2017, criticó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

“No hay duda de que este rubro seguirá siendo castigado puesto que las previsiones anticipan que a partir del 2020 se prevé que este porcentaje se mantenga por debajo del 2.7%, lo que refleja la poca atención destinada el principal motor de la economía”, cuestionó.

Los analistas del sector privado lamentaron que el  nuevo gobierno considere a la inversión productiva como un tema de menor relevancia, cuando  debería ser la prioridad del gasto público, en busca de estimular y fortalecer el crecimiento de la economía, que de ahí viene la generación de empleo mejor remunerado y por ende una mayor recaudación tributaria.

Así que el estímulo de la actividad económica quedará, como hasta ahora, en manos del sector privado.

Para solventar la diferencia entre ingresos y gastos habrá necesidad de recursos adicionales, los cuales vendrán vía endeudamiento, cuando se había prometido no hacerlo.

El CEESP advirtió que las calificadoras estarán pendientes de la evolución de las finanzas públicas dentro de los parámetros necesarios para mantener la calificación de la deuda soberana de México.

Explicó que la estructura del gasto público refleja las prioridades y líneas de acción del sector público y en este presupuesto se aprecia el principio de un gobierno asistencialista, canalizando la mayor cantidad de recursos a conceptos que están directamente relacionados con los programas sociales propuestos.

Si bien el presupuesto de egresos aprobado muestra una disminución de 3,428 millones de pesos en el gasto de ramos autónomos, preocupa la disminución de 500 millones de pesos en los recursos del INEGI, sobre todo cuando es el principal organismo generador de información en el país y base del análisis económico y de otros temas sensibles para establecer un ambiente de negocios eficiente.

“La aprobación de la Ley de Ingresos para 2019 refleja la necesidad de las nuevas autoridades de cumplir con las promesas de campaña, enviando señales a la población sobre la factibilidad de hacerlo si se logran las metas de austeridad y eliminación de la corrupción, que es en lo que se apoya principalmente el incremento de los recursos aprobados por el Congreso”, sentenció el sector privado.

Sin embargo, los mercados continúan siendo renuentes a los pronósticos de ingresos, sobre todo en un entorno que anticipa debilidad de las principales fuentes de recursos.