La Paz. Bolivia entró en una "tormenta económica compleja" que debe ser encarada de manera inmediata con acciones de contención, debido al desplome de los precios de minerales e hidrocarburos en el mercado internacional y a los efectos del nuevo coronavirus en el mundo, coindicieron expertos en la materia.

"Los indicadores macroeconómicos tendrá un duro revés. Las exportaciones son uno de los sectores que mayor golpe tendrá en Bolivia, por la baja crítica del precio del crudo y de los minerales", sostuvo a Xinhua el economista Mauricio Ríos.

"Bolivia depende sus ventas al exterior de estos dos elementos en un promedio del 70% anual, que se verán muy afectados", aseveró el egresado de la Universidad Mayor de San Simón.

Entre enero y abril de este año, las exportaciones de Bolivia cayeron casi 14% respecto a similar periodo de 2019, según los datos dados a conocer el 29 de mayo pasado por el estatal Instituto Nacional de Estadística (INE).

El INE detalló en su reporte que en el periodo de referencia (enero-abril), el valor de las exportaciones llegó a US$2.296,7 millones, frente a los US$2.666,9 millones de igual lapso de 2019, es decir, una disminución del 13,9%.

Ríos, quien cuenta con estudios en filosofía política, sistemas comparativos de gobierno y políticas de reformas estructurales, recordó que Bolivia tuvo en 2014 su mejor desempeño en cuanto exportaciones, pero que a partir de ese año presenta caídas constantes con déficit comerciales.

"Lo cierto es que el comercio exterior boliviano recibió un duro golpe, con bajas en las importaciones y poca venta al extranjero", afirmó Ríos.

Por su parte, el gerente general del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, expuso a Xinhua que los macro indicadores no están en su mejor momento desde el 2019.

El también columnista y el economista dijo que este 2020 será "más complejo", por la desaceleración y posiblemente recesión del Producto Interno Bruto (PIB) boliviano.

Opinó que bajo esa dinámica, el sector del comercio exterior (exportaciones e importaciones) tendrá un gran impacto que influirá en alguna medida en las economías de los países.

"El hecho de que Bolivia haya mostrado superávit comercial en los primeros cuatro meses no significa que las exportaciones se han recuperado, sino que las importaciones sufrieron bajas considerables, pues tenemos registros que las exportaciones también han caído en el país", aseveró.

Rodríguez recordó que según el INE, el país tuvo una balanza comercial positiva de casi US$27 millones en los primeros cuatro meses del año, el primer superávit después de cinco años continuos de déficit.

Aclaró, no obstante, que esa cifra positiva se consiguió pese a la caída de las exportaciones de casi el 14%, mientras que las importaciones lo hicieron en mayor proporción (casi 30%) respecto a igual lapso de 2019.