Montevideo. El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, ha anunciado un nuevo paquete de medidas económicas para hacer frente a los efectos colaterales de la pandemia de coronavirus, con un recorte para todos los sueldos y pensiones públicas superiores a los US$80.000 anuales netos.

"Los más vulnerables van a ser los más privilegiados, o mejor dicho, los más atendidos", ha argumentado Lacalle Pou, que desde el inicio de la pandemia ha aprobado un paquete de medidas valorado en US$300 millones, equivalente al 0,7% del PIB uruguayo.

En un intento por buscar fondos, ha anunciado una rebaja salarial del 5%, el 10% o el 20% para sueldos públicos, lo que afectará a altos cargos actuales --incluidos miembros del Gobierno-- y pensiones vitalicias. Según fuentes del Ejecutivo, la recaudación se estima entre US$15 millones y US$20 millones.

Con este dinero, se creará el Fondo Coronavirus, del que el Gobierno aspira a obtener fondos con los que hacer frente al brote. El propio presidente ha admitido que el recorte salarial no basta para cubrir las necesidades, pero ha señalado que es "solidaridad pura para la gente".

"Sabemos que no es una medida simpática, pero entendemos que es solidaria", ha admitido Lacalle Pou, que no descarta movilizaciones por parte de los funcionarios públicos. No obstante, ha llamado a representantes políticos y sindicatos a "colaborar" ante una pandemia que suma ya al menos 238 casos en Uruguay.