Río de Janeiro. Las ventas del comercio minorista brasileño, uno de los motores de la economía del país, disminuyeron en abril pasado un 0,6% en comparación con marzo, el peor resultado para el mes desde 2015, informó este miércoles el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). 

De acuerdo con el reporte del IBGE, en comparación con abril del año pasado las ventas minoristas aumentaron un 1,7%.

En los primeros cuatro meses del año, el sector minorista brasileño acumuló un aumento en su ventas del 0,6%, en comparación con el primer cuatrimestre del año anterior. 

En los últimos 12 mes hasta abril, las ventas del comercio minorista acumularon un crecimiento del 1,4%. 

Cinco de las ocho actividades analizadas tuvieron en abril una baja en sus ventas con relación a marzo, encabezadas por el rubro de telas, vestido y calzado con un descenso del 5,5%, mientras que en supermercados, alimentos, bebidas y tabaco el descenso fue del 1,8%.

Cinco de las ocho actividades analizadas tuvieron en abril una baja en sus ventas con relación a marzo, encabezadas por el rubro de telas, vestido y calzado con un descenso del 5,5%.

Por el contrario, las ventas de muebles y electrodomésticos aumentaron 1,7%, mientras que el rubro de combustibles y lubrificantes lo hizo en 0,3%.

La economía brasileña se recupera en forma muy lenta de los efectos de la crisis económica vivida en 2015 y 2016. 

La mayor economía de América Latina se recuperó en 2017 y 2018, al expandirse un 1,1% en ambos años, mientras que en el primer trimestre de 2019 registró una contracción del 0,2%. 

En los primeros cuatro meses del año, la industria brasileña registró un descenso del 2,7%, mientras que la confianza de los comerciantes bajó en mayo anterior al nivel de septiembre del 2018.

El mercado financiero brasileño redujo este lunes por esa razón su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el presente año, por decimoquinta semana consecutiva, al situarlo en el 1%.